INFO

Entre dos Conchas de Oro: Lacuesta reconquista Donostia

Victor Esquirol

Volvió y repitió. La última vez que el cineasta catalán Isaki Lacuesta compitió por la Concha de Oro, la ganó... Y pareció que debía pedir perdón por ello. En 2011 ‘Los pasos dobles’ se coronó en Donostia, para mayor sorpresa (e indignación) de algunos. Fue uno de los palmareses más polémicos de la historia reciente de Zinemaldia, pero de esto ya hace mucho. Pasó el tiempo, sanaron las heridas... pero se repitió el resultado. Esta vez, al menos, el aplauso fue más unánime. En el Jurado, comentó el presidente Alexander Payne, también. No era para menos.

‘Entre dos aguas’, continuación espiritual del documental de 2006 ‘La leyenda del tiempo’, a lo mejor no era la favorita en las quinielas, pero sin duda era una de las propuestas más queridas de este 66º Concurso. Lo malo, como siempre, fueron las ausencias. Increíble pero cierto: ‘El reino’, de Rodrigo Sorogoyen; ‘Quién te cantará’, de Carlos Vermut e ‘In Fabric’, de Peter Strickland, no obtuvieron nada. Pero ya se sabe, los huecos en el Palmarés son limitados, y nunca hay espacio para todos. Contentémonos pues con los que hay.

Ganó Isaki Lacuesta. De nuevo. Reconquistó Donostia con dos horas del mejor cinéma vérité, es decir, de ese arte tan veraz y vivo (por supuesto) como la vida misma. En definitiva, una Concha de Oro de altura, para una edición muy de altura.

El Palmarés casi fue completado por una de las mejores películas vistas este año en el certamen. ‘Rojo’, de Benjamín Naishtat, conquistó no uno, ni dos, sino tres premios. La Mejor Dirección, Actuación Masculina (para Darío Grandinetti) y Fotografía (a cargo de Pedro Sotero) se fueron pues para Argentina, y olió a justicia. Lo mismo que el galardón a la Mejor Actir para Pia Tjelta, sufrida protagonista de “Blind Spot”.

No se entendieron tanto los otros premios. El Mejor Guion fue ex aequo para Paul Laverty (‘Yuli’) y Louis Garrel & Jean-Claude Carrière (‘L’homme fidèle’), mientras que el Premio Especial del Jurado se lo quedó Brillante Mendoza por ‘Alpha, the Right to Kill’. Pequeñas sorpresas de plata que no taparon lo importante: Isaki Lacuesta se bañó en oro por segunda vez, y nadie se quejó. Al contrario.