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Illa da por aprobado el cierre de Madrid con el aval de Iruñea y Gasteiz, pero Ayuso se rebela

Pese al rechazo de Andalucía, Catalunya, Madrid y Galiza y la abstención de Murcia, el Consejo Interterritorial de Salud ha aprobado las normativas que impulsa el Ministerio de Sanidad, con voto a favor de las dos administraciones vascas. El ministro Illa dice que son de cumplimiento obligatorio y que no contempla la desobediencia. Comienza una etapa de judicialización del pulso.

Ayuso y Sánchez, durante su encuentro el pasado día 21. (Fernando CALVO/AFP)

El Gobierno español considera que sus nuevas medidas restrictivas para las ciudades del Estado que superan los 100.000 habitantes han sido aprobadas este miércoles en el Consejo Interterritorial de Salud, y por tanto da por descontado el cierre de las diez ciudades más pobladas de la Comunidad de Madrid, cuyo gobierno se ha declarado en rebeldía y ha anunciado que las considera «no válidas».

Las nuevas restricciones -que implican el confinamiento parcial para las ciudades cuyo ratio de contagio supere los 500 cada 100.000 habitantes- han sido votadas a favor por todas las comunidades autónomas –incluidas la CAV y Nafarroa– excepto por las tres más grandes, Andalucía, Catalunya y la CAM, además de Galiza, y la abstención de Murcia, lo que representa el 60 por ciento de la población del Estado.

Sin embargo, el consejero de Sanidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, ha dicho en rueda de prensa que «es falso» que la Orden Ministerial se haya tomado en forma colegiada y que según el artículo 14.1 del reglamento del Consejo Interterritorial es obligatorio que las decisiones se tomen en forma unánime. Por tanto, «jurídicamente no es válida».

Una hora antes, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha destacado que tras el encuentro, que convocó «para proponer una nueva acción coordinada», se ha aprobado la nueva normativa «con el apoyo del 70% de las comunidades, tomando una decisión colegiada» y ha dicho no entender ni tampoco querer opinar sobre la marcha atrás del Gobierno madrileño, que hace pocos días había llegado a un consenso sobre las medidas a tomar.

Ante las preguntas de los periodistas, Illa ha dicho que impondrá las nuevas restricciones, que serán publicadas «en los próximos días en el Boletín Oficial del Estado». Y ante la posibilidad de una rebeldía de Madrid o alguna otra región, ha sido tajante: «No contemplo ese escenario».

A pesar de ello, el Gobierno de la CAM ha dicho que en caso que esa orden sea publicada en el BOE, los equipos jurídicos analizarán cuáles son las medidas a tomar, abriendo la puerta a una fase de judicialización del pulso entre Moncloa-Puerta del Sol.

Madrid: «Sería difícil de entender que lo impongan»

Ruiz Escudero ha dicho que también es «falso» que el Ejecutivo de Isabel Díaz-Ayuso haya quedado «satisfecho» con la reunión bilateral mantenida esta semana y que observaba «una prisa del Gobierno en intervenir Madrid», además de lamentar «no saber sido escuchados». Fuentes de la Consejería de Sanidad habían dejado trascender a NAIZ y otros medios que la CAM no había llegado a ningún acuerdo final en la reunión de ambos equipos técnicos Estado-Madrid y que como prueba de ello no había habido nada escrito.

«Ofrecemos diálogo y seguimos en la vía del diálogo, aunque Illa utiliza el Consejo Interterritorial para limitar la libertad de muchos españoles. Todas estas medidas que quiere imponer sin escuchar nuestras peticiones sería difícil de entender que las impongan», ha señalado.

El consejero madrileño ha asegurado que 29 de las 37 áreas sanitarias restringidas de Madrid hace una semana «están mejorando» y que detecta una «menor presión en las Urgencias, la situación empieza a estar controlada». Ese sorpresivo optimismo choca con la cifra de muertos por covid-19 en la CAM: este miércoles se han comunicado 52 en un día, el peor dato desde mayo. Aunque la tasa de contagios cada 100.000 habitantes muestra una mejoría de 784 a 735, siendo aún la peor de todo el Estado.

Tras acabar el Consejo, Illa ha dicho que ningún representante de ninguna comunidad había manifestado que no aplicaría las nuevas medidas, ha asegurado que la situación de la CAM «es compleja y preocupante», y ha repetido cuatro veces que la normativa es «fruto de una decisión colegiada».

Las nuevas restricciones -que contemplan reducir las reuniones a 6 personas, el cierre de hostelería a las 23.00, la clausura de parques infantiles y el confinamiento dentro del municipio para todas las ciudades con un ratio de contagio superior a 500 cada 100.000, positividad superior al 10% en testeos de PCR y una presión de UCIs que mayor al 45%- han sido aprobadas por todas las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE, por la CAV -a pesar de las quejas del lehendakari Urkullu de esta mañana- y el sorpresivo voto de Castilla y León, gobernada por el PP.

Más temprano, la Consellera de Salut de la Generalitat catalana había rechazado también la orden del Ministerio de Sanidad, la ha considerado «papel mojado» y enfatiza: «No nos sentimos interpelados por ese documento». Además, pide a los catalanes que no se trasladen a Madrid si pueden evitarlo y que los gobiernos central y madrileño «se pongan de acuerdo».

Los dos vascos, sí con matices

Urkullu ha mostrado por la mañana su enfado por haberse enterado de nuevo por la prensa de las medidas decididas por el Ministerio en la tarde del martes. Sin embargo, finalmente la nueva consejera, Gotzone Sagardoi, ha dado su visto bueno al documento, al entender que se ha aceptado su propuesta de que el texto quede abierto y que se siga priorizando la actuación en el ámbito local. Además, incide en que ninguna localidad vasca entra en los criterios fijados para aplicar restricciones.

Lo mismo ha remarcado por la mañana el portavoz del Gobierno navarro, Javier Remírez. Si bien los datos de contagios en Nafarroa están cerca del límite, la mayor capacidad hospitalaria aleja al herrialde del escenario de restricciones impuestas desde Madrid. Así, la ocupación de camas para covid-19 no pasa del 10% y en UCI se queda en el 22% frente al 35% fijado a nivel estatal. La tasa de positividad ha caído además al 8,8% tras la mejora de estos dos días.