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Las irregularidades en la vacunación asestan un nuevo golpe a un sistema tocado por la OPE

Esta semana se ha producido un cese y una dimisión en el seno de Osakidetza. Los directores de Basurto y Santa Marina abandonan sus cargos por vacunarse contra el covid cuando todavía no les tocaba. Y algunas informaciones apuntan a que no han sido los únicos en hacerlo.

Hospital de Basurto. (Marisol RAMIREZ/FOKU).

No ha pasado ni un mes desde que comenzó la vacunación contra el covid-19 y la polémica crece y sacude a Osakidetza. El miércoles saltó a los medios el cese del director del Hospital de Basurto, Eduardo Maiz, y la dimisión del director del Hospital de Santa Marina, José Luis Sabas, por inocularse la primera dosis cuando no les tocaba, incumpliendo los criterios establecidos por Osakidetza. Y a tenor de las últimas noticias, parece que no son las únicas personas con cargo que se han vacunado antes de tiempo.

Según la información publicada este viernes por "Berria", al menos cuatro directivos del Hospital de Basurto y un exresponsable del del Servicio de Anestesia también recibieron la primera dosis de la vacuna antes que los profesionales sanitarios que cuidan día a día de las personas enfermas. Algo que contraviene el protocolo de Osakidetza, que prioriza inyectar las dosis sobrantes a personas vinculadas a la campaña de inmunización contra el covid-19.

La propia consejera de Salud, Gotzone Sagardui, aprovechó su comparecencia en la Comisión de Salud del Parlamento de Gasteiz para incidir en que los protocolos sobre los destinatarios de las vacunas de la covid son «claros y estrictos» y eso se tiene que respetar «siempre y sin excusa». Y aseveró que la renuncia de Sabas el cese de Maiz fueron fruto de una investigación iniciada el pasado martes. Durante la rueda de prensa de este mediodía, preguntada por si Lakua había autorizado dichas vacunas, la consejera de Salud se ha limitado a negarlo. «Desde luego que no. Todos tienen conocimiento de cuáles son los criterios para la vacunación de profesionales».

Pero lo cierto es que cuatro días antes, el viernes de la semana pasada, Sabas había advertido del inicio de una vacunación en Santa Marina a la propia consejera. Así lo afirma al menos el exdirector gerente del hospital bilbaino en una entrevista publicada por “El Correo”, en la que trata de justificar su vacunación alegando que «en nuestro hospital es muy fácil contagiarte», sin reparar en que no corre el mismo riesgo la persona que esta junto a los enfermos y quien trabaja en un despacho.

También critica «la poca comunicación que hemos tenido con el Departamento de Salud». «Lo único que nos han dado ha sido un protocolo de dos páginas», afirma tras reconocer que informó al Ejecutivo de la vacunación de toda la plantilla, no de la directiva. «Si tan preocupante era esto de vacunar a los directivos lo pondría bien claro: que no se vacunen los directivos», apunta, y dice «expresamente» que Lakua ha aprovechado la situación para prescindir de él. «Azkuna solía decir ‘todos al suelo que vienen los nuestros’», añade.

«Hay una casta»

Él se va «con la conciencia tranquila», dice, pero deja tocado a un Servicio de Salud que lleva acaparando titulares desde 2018, cuando comenzó la Fiscalía comenzó a investigar las denuncias de filtraciones en diversas especialidades médicas de la OPE de 2016-2017.

Tal como ha indicado este viernes el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, lo ocurrido «es muy grave. Se proyecta que hay una casta, que hay una élite. Esto abre la puerta al fascismo». «Cuando se difumina el compromiso con este país y se priman los intereses personales, pasan cosas así», ha manifestado.

El PP, por su parte, ha pedido ya la dimisión de Sagardui. «Si la consejera dio su consentimiento a esas actuaciones tiene que asumir su responsabilidad. No puede seguir en el cargo y tendría que dimitir», ha asegurado la parlamentaria Laura Garrido.