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Las calamidades del Baskonia en Andorra quedan agravadas con la lesión de Howard

Sin que se haya aclarado si este ha sido el último partido a las órdenes de Peñarroya, los gasteiztarras han terminado con seis jugadores, con Mannion incapaz de jugar, Moneke jugando mermado y el percance de Howard en la espalda. Morabanc Andorra ha sumado un triunfo sencillo (85-68).

Markus Howard, tumbado en el parqué tras lastimarse la espalda. (D. CATALÁN | ACB PHOTO)

MORABANC ANDORRA 85 - SASKI BASKONIA 68

No podía terminar de otra manera la etapa de Joan Peñarroya al frente del Baskonia. Cuando solo falta la confirmación por parte del club gasteiztarra para certificar su destitución, su equipo ha cerrado dos semanas para el olvido con una derrota dolorosa en Andorra. Más por el dolor que popr la derrota en sí, porque al ambiente se le ha sumado ver que la rotación baskonista ha terminado en seis jugadores, siete siendo generosos, incluyendo en el cupo a un Chima Moneke que no ha sido ni sombra de lo que es.

Porque la tarde ha comenzado una noticia buena y otra mala para empezar. La mala, que Nico Mannion no ha superado la prueba y no ha podido jugar. La buena, que Chima Moneke, con más o menos problemas, al menos ha podido aportar en la cancha.

Pero como a perro flaco todo son pulgas una jugada fortuita ha terminado con Markus Howard teniendo que ser llevado a vestuarios incapaz de caminar, después de un latigazo que ha recibido en la espalda. Afortunadamente, ha podido regresar a la cancha, aunque sea cojeando claramente. Tanto es así que el escolta no ha vuelto a saltar a la cancha tras el descanso, al punto de que no ha estado ni en el banquillo.

Y tras esa primera salida precipitada del escolta de Nueva jersey, el partido se ha roto en mil pedazos. No porque Morabanc Andorra haya descolgado definitivamente a los gasteiztarras, sino porque los escasos ánimos con los que ha llegado la tropa de Joan Peñarroya ha colapsado completamente. en toda la primera mitad, el cuadro baskonista solo ha anotado un triple, ha perdido la pelea por el rebote con toda claridad, de forma que Tyson Pérez ha podido enseñorearse en la zona como le ha dado la gana.

Casi todos los jugadores han realizado muecas de dolor o disgusto, como un Chima Moneke frustrado y dolorido o un Sander Raieste que ha abandonado su habitual talante de entusiasmo en un hundimiento psicológico bastante evidente.

Los pupilos de Natxo lezkano tampoco han hecho el partido del siglo, pero para alimentar su defensa, han tenido más que suficiente con flotar a un viejo conocido como Codi Miller-McIntyre, cuya falta de confianza en el triple es tan alarmante como su desacierto. En cambio, el ataque andorrano, sin hacer ninguna floritura de más, ha conseguido añadir punto a punto una máxima renta que ha llegado a los 14 de diferencia en tiempo de descanso, luego de que el base dominicano Jean Montero haya apuntillado a los gasteiztarras con un triple casi sobre la bocina: 38-24 en el camino a los vestuarios y en el ambiente una tremenda ansia por terminarse de una vez el partido y la pesadilla.

Del espejismo al desastre

A pesar de todo, los de Joan Peñarroya han saludado el tercer cuarto con un parcial de 2-9. Por decirlo de  algún modo, Saski Baskonia ha querido poner a prueba a su rival, y retasrse a sí mismo hasta dónde era capaz de apretar.

Poco ha durado la alegría en la casa alavesa. Stan Okoye y Starks han dado un paso adelante a golpe de triple. De golpe y porrazo, el tiro exterior ha hecho que los de Natxo Lezkano, después de verse medianamente acogotados cuando el Baskonia se ha arrimado 55-49, ha replicado con un parcial de 10-0, con el base húngaro Samogvyi dando calma y criterio a su juego. Y en esas, a pesar del esfuerzo honesto de jugadores como Sedekerskis o Marinkovic, el partido, con 65-49, ha quedado visto para sentencia.

Los diez últimos minutos han sido un suplicio que ha costado tragar, en el que los andorranos, que han alcanzado una ventaja máxima de 20 puntos, tampoco se han esmerado en hacer demasiada sangre. Y es que Saski Baskonia a estas alturas, ya estaba desangrado por completo.

Joan Peñarroya: «Siempre sale el sol»

«Cuando las cosas se tuercen, siempre se pueden torcer más», ha indicado Joan Peñarroya tras el partido, luego de que la lesión de Markus Howard ha quedado a la espera de las pruebas para ver cuál es el alcance de su lesión. «Ahora mismo está completamente contracturado», ha admitido el de Terrassa.

«Cuando hay nubarrones, siempre sale el sol», ha resumido, agradeciendo el esfuerzo de los jugadores. «Evidentemente, no hemos hecho nuestro mejor partido, pero también hay que destacar el enorme acierto de Morabanc Andorra, con ese 15 de 27. Mucho esfuerzo de los chicos, con cinco jugadores jugando 32 minutos. Ahora todo se ve oscuro, pero siempre sale el sol. Cabeza alta, a estar juntos y además, queda mucho», ha certificado.

Y lo ha certificado así porque ha negado cualquier posible final de su aventura en Gasteiz. «Los periodistas tendréis vuestras fuentes, pero nadie del club se ha puesto en contacto conmigo. Llevamos una semana llenando portadas por esto, pero yo no sé nada», ha sentenciado.

FICHA TÉCNICA

ANDORRA: Jean Montero (8), Starks (15), Okoye (14), Maric (9) y Tyson Pérez (10) –quinteto inicial–, Borg (10), Samogvyi (8), Andric (9), Dos Anjos (2), Rubio y Llovet.

SASKI BASKONIA: Codi Miller-McIntyre (16), Markus Howard (2), Sander Raieste (2), Tadas Sedekerskis (13) y Maik Kotsar (9) –quinteto inicial–, Vanja Marinkovic (15), Matt Costello (11) y Chima Moneke.

Árbitros: Conde, Oyón y Lucas. Sin eliminados.

Parciales: 18-10, 20-14, 27-25, 20-19.