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Baskonia muestra una alarmante falta de carácter en su derrota ante Gran Canaria (98-80)

Los pupilos de Dusko Ivanovic han caído con todas las de la ley, desarbolados por completo por una falta total de rigor defensivo y continuidad. Y lo que es peor, la octava plaza de la Liga ACB está ya a dos victorias y hay jugadores que no han vuelto aún del parón de febrero.

Cody Miller-McIntyre observa con desazón el desastre de Gran Canaria. (M. HENRÍQUEZ | ACB PHOTO)

GRAN CANARIA 98 - SASKI BASKONIA 80

Lo mejor que se puede decir de Saski Baskonia es que solo puede ir hacia arriba. Más allá de la derrota frente a Gran Canaria, lo peor ha sido la imagen que ha transmitido. Verse en estos instantes en novena plaza, empatado con Manresa, pero con los equipos del Top 8 de la competición doméstica ya a dos o más victorias, en realidad poco importa. El propio Gran Canaria le saca ya tres victorias de ventaja, amén del average particular, puesto que los de Jaka Lakovic se impusieron por 76-88 en Zurbano. Grave situación, pero que en realidad importa poco.

Importa poco, porque en realidad lo que corresponde es levantar la cabeza de un Saski Baskonia irreconocible. Irreconocible en el juego. Irreconocible en lo anímico. Irreconocible hasta el carácter, porque si hay consenso de que el «Carácter Baskonia» existe, también debe haberlo de que este domingo no ha habido ni rastro de ese carácter.

«Estamos mal, está claro. Pero somos mejor equipo de lo que hemos demostrado. En la primera mitad lo hemos intentado, pero en la segunda no hemos tenido ni fuerza ni capacidad para luchar. A pesar de todo, dependemos de nosotros mismos, y aunque estamos mal, es momento de no ser tan críticos», ha destacado Dusko Ivanovic en la rueda de prensa.

Espejismos

Cuando uno ya sabe lo que sucedió en el partido ante Fenerbahçe, que el arranque frente a Gran Canaria recuerde al partido del viernes no es tan divertido. Porque excepto un estratosférico Cody Miller-McIntyre, que ha anotado nada menos que 22 de sus 24 puntos totales en los 20 primeros minutos, los gasteiztarras han han ido diluyéndose conforme pasaban los minutos ante un adversario que ha ido encontrando distintos anotadores con el paso de los minutos. Primero ha sido Happ con sus continuaciones, después Nico Brussino con sus lanzamientos triples y luego Landesberg, capaz de anotar desde todas las posiciones, pero con una facilidad para acudir a la línea de personal francamente irritante, porque sus acciones han tenido a veces un premio excesivo, luego de un arbitraje por momentos puntilloso con los de Dusko Ivanovic.

También ha habido tiempo para un espejismo, como ha sido el parcial de 4-9 de los gasteiztarras en el inicio del segundo acto, pasando del 26-22 del primer cuarto a un 30-31. Sin embargo, y pese al recital de Cody Miller-McIntyre en toda orden de acciones, Gran Canaria ha ido encontrando cada vez mayores facilidades ante la defensa baskonista, a la que ha ido superando con cada vez mayor facilidad.

Y a ello hay que sumar el «factor Howard», el día en el que ha cumplido 25 años. Después de que el 11 de diciembre de 2022 anotase 34 puntos, con 9 de 12 en triples y saliera ovacionado del Gran Canaria Arena, en esta primera mitad ha revivido la pesadilla de partido que le tocó padecer el pasado viernes. Aparte de cometer tres personales antes del receso, tuvo que sufrir el marcaje de un Andrew Albicy que, siendo como es un base «chaparro» como el escolta de Nueva Jersey, se ha ido bastante casi sin ayudas –y sin ayudar más que centrándose en la defensa de Howard– para casi no poder lanzar y no meter ni un solo punto en toda la primera mitad.

De hecho, el 48-39 del descanso ha sido casi una buena noticia, merced al desempeño de un Cody Miller-McIntyre que ha tenido que hacer la labor de más de la mitad del equipo, incluyendo una canasta sobre la bocina antes de marchar hacia vestuarios.

Pasos demasiado cortos

Nikos Rogkavopoulos ha reclamado su sitio anotando los ocho primeros puntos del Baskonia en el tercer asalto. No solo, ya que también ha peleado el rebote con fiereza, tratando de arrastrar a sus compañeros a ese paso adelante en intensidad.

Sin embargo, Gran Canaria ha estado a la altura y ha encontrado la manera de igualar la intensidad gasteiztarra, nuevamente desde la aportación coral. La renta ha vuelto ha irse por encima de la decena, con unan máxima renta de 14 puntos, 68-54, luego de un «dos más uno» de Ben Lammers. Al final, un triple de Moneke ha dejado el partido en 68-57 a falta del último cuarto.

Una de las curiosidades de este tercer período ha sido la elección de Dusko Ivanovic de jugar con dos bases, metiendo a Jordan Theodore en lugar de Marinkovic, prescindiendo de Markus Howard, aun con la urgente necesidad de puntos para remontar.

Con el amanecer del último asalto, han sido Chima Moneke y Maik Kotsar los encargados de buscar la voltereta en el marcador, pero sus ímpetus o han sido muy breves o se han topado con el desacierto, como por ejemplo el pívot estonio en los tiros libres, errando en sus cuatro viajes, con un sorprendente cambio de mano en el lanzamiento, ya que hasta ahora Kotsar siempre ha tirado los tiros libres con la mano izquierda y este domingo ha cambiado a la derecha, con desesperantes resultados.

Mientras tanto, Gran Canaria, sin tener que hacer el partido del siglo, ha ido agrandando su ventaja hasta un 82-65 en el que virtualmente ha roto el partido sin remedio luego de cuatro puntos de Ben Lammers y un afortunadísimo triple anterior de Shurna.

Dusko Ivanovic ha decidido tomar medidas desesperadas: por un lado, ha vueltoi a prescindir de sus jugadores más altos para formar el juego interior con Moneke y Sedekerskis. Por el otro, ha devuelto a Markus Howard al juego después del «banquillazo» previo.

Desafortunadamente, las medidas a la desesperada no han cambiado nada; es más, Gran canaria ha explotado el poderío interior de Happ para estirar todavía más su ventaja. Tanto es así que los últimos seis minutos del partido han sido inservibles, en los que lo mejor que ha podido pasar es que ningún jugador gasteiztarra se ha hecho daño y que Gran Canaria no ha llegado a los 100 puntos, siquiera por la honrilla.

Pero más allá de este traspié clasificatorio, lo peor ha sido la preocupante imagen de un Saski Baskonia que ha regresado del parón de la segunda mitad de febrero completamente abotargado, con un Markus Howard completamente desubicado. Hasta la proverbial capacidad de lucha que suele insuflar Dusko Ivanovic a sus equipos ha quedado en el cajón. Los gasteiztarras tienen cinco días para recuperarse de este doble golpe y empezar a remontar; el viernes visita el Buesa Arena el colista de la Euroliga, un Alba Berlín al que se le debe ganar por no menos de 20 puntos de diferencia, una teórica paliza que debiera servir, junto con el trabajo semanal de entrenamientos, para afrontar a su vez el exigente duelo liguero del próximo domingo ante el Barça. Cuidado como se pierda también ante los de Roger Grimau.

Xavi Rabaseda

En lo que respecta a Surne Bilbao Basket, el capitán del equipo, Xavi Rabaseda, ya se encuentra con sus compañeros, según ha hecho constar el servicio de comunicación del club bilbaino, tras haber sido operado de urgencia la noche del sábado al domingo.

El alero de Ripoll tuvo que pasar por el quirófano tras recibir un codazo del base de Unicaja Kendrick Perry en un lance del duelo de los hombres de negro contra el equipo malagueño, y producírsele una «fractura del hueso alveolar», lo que le supuso que se le tuvieran que extraer además dos piezas dentales.

Toda vez que la intervención salió según lo esperado, el jugador catalán ha regresado a Bilbo junto con el resto de sus compañeros, aunque es seria duda de cara al partido de ida de los cuartos de final de la FIBA Eurocup que Surne Bilbao Basket ha de jugar el miércoles a las 18.30 en la cancha del Legia Varsovia.

FICHA TÉCNICA

GRAN CANARIA: Albicy (6), AJ Slaughter (6), Brussino (15), Shurna (11) y Happ (13) –quinteto inicial–, Bassas (9), Salvó (7), Pelos (3), Landesberg (15), Ben Lammers (11), Prkacin (2) y Kljajic.

SASKI BASKONIA: Cody Miller-McIntyre (24), Markus Howard (5), Vanja Marinkovic (7), Tadas Sedekerskis (3) y Matt Costello (8) –quinteto inicial–, Dani Díez (3), Nikos Rogkavopoulos (11), Chima Moneke (13), Maik Kotsar (6) y Jordan Theodore.

Árbitros: Conde, Olivares y Merino. Han eliminado por faltas al baskonista Tadas Sedekerskis.

Parciales: 26-22, 22-17, 20-18, 30-23.