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Los Mundiales de ciclismo, en riesgo ante el aumento de la tensión en el este del Congo

La capital de Ruanda, Kigali, será sede de los Campeonatos del Mundo de ciclismo de este año pero hay preocupación por el avance de las tropas del M23 dentro de la provincia congoleña de Kivu Sur, que puede incrementar el riesgo de que pueda terminar convirtiéndose en un conflicto regional.

Vecinos de Kigali presencian los últimos kilómetros de la etapa final del Tour de Ruanda del año pasado. (Guillem SARTORIO | AFP)

En septiembre de 2021, mientras Alaphilippe ganaba su segundo arco iris en Flandes, la UCI anunció que los Campeonatos del Mundo de 2025 se disputarían por primera vez en África. Más concretamente en la capital de Ruanda, Kigali. En ese momento, fueron muchos los que fruncieron el ceño, fundamentalmente entre los representantes europeos.

La África subsahariana es, probablemente, la región del mundo que más desconfianza genera en occidente y eran muchos los que no veían con buenos ojos organizar allí unos Campeonatos del Mundo de ciclismo. Muchos también los que se negaban a aceptar que la UCI le hubiera otorgado un evento de ese calibre al pequeño país africano. Desde entonces, las quejas por parte de los representantes europeos no han cesado: La dureza del recorrido, el alto coste del viaje y la estancia...

El Tour de Ruanda tiene ya más de veinte años de historia, se ha consolidado como la prueba de referencia en el continente y el apoyo del público local al ciclismo ha demostrado estar a la altura de la afición belga, la italiana o la vasca

La elección de Kigali como sede de los Campeonatos del Mundo puede resultar sorprendente, pero la realidad es que, en Ruanda, hace tiempo que se viene haciendo un gran trabajo  para desarrollar el ciclismo. El Tour de Ruanda tiene ya más de veinte años de historia, se ha consolidado como la prueba de referencia en el continente y el apoyo del público local al ciclismo ha demostrado estar a la altura de la afición belga, la italiana o la vasca.

En enero de 2024, la Federación Ruandesa de Ciclismo (FERMACY en sus siglas inglesas) firmó un acuerdo con las empresas ASO y Golazo, para que estas formaran parte de la organización de los Mundiales de Kigali. Amaury Sport Organisation es la empresa responsable del Tour, de la Vuelta, Paris-Roubaix, Lieja, Flecha Valona…, referente absoluto en el mundo del ciclismo. Golazo es una empresa de los Países Bajos con amplia experiencia en la organización de eventos deportivos, en general y ciclistas en particular. Con este acuerdo, los organizadores ruandeses tranquilizaban a quienes seguían desconfiando de las capacidades organizativas del país africano.

El pasado 28 de enero, en cambio, volvió la preocupación internacional cuando el grupo armado M23, apoyado por el ejército ruandés, se hizo con el control de la ciudad de Goma, capital de la provincia congoleña de Kivu Norte. Goma se encuentra a escasos 10 kilómetros de la frontera con Ruanda y el ataque se enmarca dentro de un conflicto que, con diferentes estallidos de violencia, se ha mantenido latente durante los últimos treinta años.

El conflicto en las provincias de Kivu

El nombre del grupo M23 hace referencia al 23 de marzo de 2009, fecha en la que se firmó un acuerdo de paz dentro del conflicto de la República Democrática del Congo (RDC). Se formó como grupo armado en 2012, oficialmente para defender a la población tutsi y denunciando la amenaza que supone para ellos la presencia de población hutu, que buscó refugio en las provincias del Kivu tras el genocidio ocurrido en Ruanda en 1994.

El gobierno ruandés siempre ha negado que apoye militarmente al M23, aunque dice estar dispuesto a hacer lo que sea necesario para defenderse y denuncia la amenaza que supone para la seguridad de Ruanda el apoyo de la República Democrática del Congo a esta población Hutu. Este conflicto, sin embargo, también implica el control de las provincias de RDC, un territorio rico en las denominadas tierras raras, que cuentan con importantes reservas de oro, estaño o la mitad de las reservas mundiales de coltán, mineral fundamental en la fabricación de teléfonos móviles. De hecho, el gobierno congolés denuncia desde hace tiempo la exportación ilegal de estos minerales hacia Ruanda y su comercialización desde este país al mercado internacional.

Después de dos semanas de enfrentamientos, del aumento de casos de violaciones y de alrededor de 3000 muertos, según información ofrecida por la ONU, se celebró una cumbre en Dar es Saalam (Tanzania), con la presencia de representantes del Congo, de Ruanda y también del resto de países implicados en el conflicto: Sudáfrica, Burundi y Uganda. A pesar de las conversaciones, siguieron los enfrentamientos y el avance del M23 hacia Bukavu. El pasad viernes, tropas del M23 tomaron la capital de Kivu del Sursin haber encontrado oposición del ejército congolés y tampoco de soldados de Burundi. Mientras, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, declaraba en una entrevista con el medio Jeune Afrique, que «nadie me intimidará con la amenaza de sanciones».

El futuro de los Campeonatos del Mundo

Desde que empezaron los enfrentamientos, se ha venido especulando con un posible cambio de sede de los Campeonatos del Mundo de Ciclismo y la presión sobre los organizadores ha crecido ante el aumento de la tensión. La UCI, por su parte, ha seguido con la misma política que ha mantenido desde que el M23 tomó la ciudad de Goma, buscando transmitir tranquilidad y confianza alrededor de la celebración de los Campeonatos del Mundo. El 31 de enero publicó un comunicado en el que destacaba que «el conflicto se limita a la República Democrática del Congo, y Ruanda sigue siendo totalmente segura para el turismo y los negocios».

Tras la difusión de rumores acerca de un traslado de la sede a la ciudad suiza de Martigny, la UCI aclaraba que «no está previsto en este momento ninguna reubicación de los Campeonatos del Mundo de Ruta UCI 2025 de Ruanda a Suiza ni a ningún otro lugar». Después de eso, la ruptura del alto el fuego y la vuelta a los enfrentamientos en el Congo no ha hecho más que aumentar el nerviosismo alrededor de la celebración de los Campeonatos del Mundo en Kigali.

El equipo Soudal-Quick Step ya ha anunciado que no participará en el Tour de Ruanda que empieza el próximo 23 de febrero y que tiene previsto terminar la tercera etapa e iniciar la cuarta en la ciudad de Rubavu, a escasos kilómetros de Goma y de la frontera con el Congo. El equipo Lotto, por su parte, enviará a cinco ciclistas de su equipo de desarrollo a competir en tierras ruandesas. «Buenas carreteras, buena organización, buen tiempo… Condiciones de carrera ideales, en realidad. Y la UCI ha dicho que es seguro, por lo que no vemos motivos para no cumplir. Nos han prometido que, si la situación empeora en algunas zonas, las etapas serán redireccionadas», declaró Kurt von de Bouwer, director deportivo del equipo, al diario belga Het Nieuwsblad.

Desde la propia organización de la prueba ciclista se insiste en que la seguridad está garantizada, aunque el pasado 5 de febrero reconocían en un comunicado que «ha habido una ocasión en que estos combates han afectado directamente y durante un breve período a quienes viven en el lado ruandés de la frontera. Se han tomado todas las medidas para garantizar que esto no vuelva a suceder».

Desde 2018, Ruanda viene invirtiendo en la celebración de eventos deportivos internacionales, siguiendo la misma política que iniciaron hace años los países árabes y que tuvo su zenit con la celebración del Mundial de 2022 en Qatar. Siguiendo ese camino, Ruanda fue sede en 2021 de la Liga Africana de baloncesto y dos años más tarde acogió el Congreso de la FIFA. Sigue haciendo gestiones para celebrar un gran premio de Fórmula 1 en 2026 en las inmediaciones del aeropuerto de Kigali, dentro de una política que tiene en los Campeonatos del Mundo de Ciclismo de este año su evento estelar y con los que espera recibir la visita de 20.000 personas de todo el mundo.

Desde 2018, Ruanda viene invirtiendo en la celebración de eventos deportivos internacionales, siguiendo la misma política que iniciaron hace años los países árabes y que tuvo su zenit con la celebración del Mundial de 2022 en Qatar

En este sentido, el gobierno ruandés se encuentra en una posición contradictoria. Su apoyo al M23 es fundamental para la resolución del conflicto por el control de la RDC, sin embargo, una escalada de los enfrentamientos obligaría a la UCI a tomar una decisión que podría echar por tierra uno de los pilares de su política de promoción turística. El avance de las tropas del M23 dentro de la provincia de Kivu del Sur aumenta el riesgo de que pueda terminar convirtiéndose en un conflicto regional, mientras la UCI se sigue remitiendo al comunicado publicado el pasado 31 de enero, en el que confirmaba que los Campeonatos del Mundo se celebrarían en Kigali.