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Lisci admite que ha tenido que adaptar su estilo de juego a las características de la plantilla

Alessio Lisci, técnico de Osasuna, reconoce en una entrevista a la televisión oficial del club rojillo que se ha tenido que adaptar a las características de su plantilla. «Hay cosas que tienes que ir acoplándote, sobre todo a tus jugadores. Hemos cambiado bastante respecto al principio», admite.

Momento de la entrevista de Natalia Astrain a Alessio Lisci. (Osasuna)

Alessio Lisci reconoce que ha tenido que amoldar su filosofía de juego a las particularidades de su plantilla en una entrevista para OsasunaTV realizada por la entrenadora navarra y analista deportiva para la ESPN Natalia Astrain. «Del principio a ahora hemos cambiado bastante. Hay cosas que tienes que ir acoplándote, sobre todo con los jugadores, porque luego son ellos los que están en el campo», admite.

El preparador transalpino asume que «me adapto mucho», con el objetivo de que los futbolistas «estén en las mejores condiciones para rendir». «Los entrenadores podemos elaborar las mejores tácticas del mundo, pero si luego el equipo no es capaz de llevarlas a cabo, no salen los resultados», añade.

En este sentido, indica que a lo largo de su carrera ha empleado diferentes dibujos. Comenzó con 4-4-2 y 4-2-3-1 en la cantera del Levante para, más adelante, variar a 3-5-2 y 3-4-2-1. Y justifica las variaciones que ha venido realizando en Osasuna. «Me gusta mucho jugar con la defensa de cuatro y, a partir de ahí, mover las piezas más adelantadas, pero en pretemporada nos costaba y luego, cuando pasamos a cinco, el equipo empezó a funcionar. Más tarde tuvimos un parón como consecuencia de lesiones y otras cosas, y las transiciones nos hacían mal, por lo que hemos vuelto a pasar a cuatro al recuperar a ciertos jugadores que eran fundamentales para implementar ese sistema de juego», explica.

Ahondando en ello, el míster romano recuerda que en sus inicios como entrenador «me gustaba mucho trabajar la fase defensiva, mis equipos eran súper ordenados», pero con el paso del tiempo ha ido evolucionando hacia otros apartados, como «la salida de balón». «Ahora estamos incidiendo especialmente en el tema de las transiciones, en tener una buena estructura a la hora del robo y la pérdida de balón, algo más importante que los conceptos. A raíz de ajustar la estructura, hemos evolucionado mucho», defiende en una interesante entrevista, centrada especialmente en cuestiones estratégicas.

«Empezamos siendo un equipo muy fluido, nos movíamos mucho y en defensa posicional estábamos bien, pero en las transiciones nos costaban las vigilancias. Ahora somos un equipo mucho más posicional, con automatismos para apoyarse en bases estables. Desde ahí, estamos construyendo situaciones nuevas y creo que la evolución ofensiva de las últimas semanas se está notando», amplía.

Además de la transmisión de cuestiones estratégicas, Lisci destaca la importancia del aspecto mental. «Hay que equilibrar la carga táctica y la emocional, gestionar ambas porque somos seres humanos», señala, dándole especial trascendencia al trato con aquellos futbolistas que juegan menos. «Me gusta hablarles para que sepan que estoy ahí, que no paso de ellos, que simplemente estamos en un fútbol de un nivel altísimo donde hay una enorme competencia y que deben seguir trabajando».

En cuanto a la situación actual del equipo, entiende que ahora se le nota «con confianza, que creen y esto luego se traslada al campo, muy convencido de que va a puntuar y que probablemente va a ganar. Y esto te acerca muchísimo a tener éxito».

Para hacer llegar al jugador esas cuestiones y corregir contratiempos, Lisci apuesta claramente por la utilización del video, algo que considera «fundamental». «Cuando ya eres consciente del problema que tienes, trabajarlo luego en el campo es mucho más fácil porque todo el mundo sabe de qué estamos hablando. El fútbol va a una velocidad tremenda y muchas veces los jugadores pueden llegar a estar desubicados, que es algo normal. Hasta que no se vuelven a ver, pues a veces tienen dudas», explica respecto a lo importante que es la herramienta del video.

De hecho, se llega a utilizar incluso al descanso. «Al llegar al vestuario, lo primero que les pregunto es cómo ven ellos el partido» y posteriormente suele mostrarles «uno o dos cortes» preparados por el analista, «no más porque, si no, son demasiados conceptos», para finalmente hacerles comprender si las percepciones de los futbolistas son correctas o no, y «darles las claves para la segunda parte».

Comunicación con los jugadores

En todo caso, confiesa que si algo ha aprendido en su trayectoria en los banquillos es a «no pasarme con los conceptos tácticos», algo que al principio de su carrera «hacía demasiado». «Es el mayor aprendizaje que he tenido con el tiempo y sobre todo desde que estoy en el fútbol profesional», concede.

Lisci concede que el staff técnico que le rodea «está muy orientado hacia el análisis», en el que cada uno de sus componentes está orientado a un determinado aspecto, por eso se denominan «especialistas de fase». «Cada uno de ellos tiene asignados seis o siete jugadores con los que trabajan a nivel individual y mantienen reuniones para ver lo que ha pasado en los dos últimos partidos», describe.

Otro aspecto curioso que desgrana en dicha entrevista es la importancia y dificultad en la comunicación con los jugadores durante un partido. «Es complicado porque afortunadamente tenemos una afición que anima de manera continuada y ruidosa. Para que la información llegue de manera correcta, me gusta comunicarme directamente con el jugador y no utilizar a un tercero. Si está muy alejado, otra opción es hacerle una chuleta. Es más difícil si hay que ajustar situaciones de tres o cuatro jugadores, suelo realizar un cambio o empleo un parón en el juego para ello», desvela.

También se refiere a cómo suelen ser los inicios de los encuentros. «Los primeros cuatro o cinco minutos engañan mucho, hay que estar muy concentrado para analizar si el rival está cumpliendo con el plan de partido que has ensayado. Es mucho más fácil intervenir al principio, porque luego el equipo está más cansado», aclara.

Finalmente, Lisci recuerda a algunos de los técnicos de los que ha bebido para formarse. En sus inicios, fue el checo Zdenek Zeman quien le metió el gusanillo de entrenar. «Dirigió a la Roma y a la Lazio, a mi padre le gustaba mucho y me llevaba a los partidos de sus equipos, que jugaban muy diferente a lo que se hacía Italia», rememora. Posteriormente, la filosofía futbolística del preparador italiano se ha ido acercando más a lo que propugna Jürgen Klopp, «aunque procuro recoger todo lo bueno que veo de otros técnicos».

Y en la entrevista le queda tiempo para recomendar alguna lectura sobre fútbol y deporte. «He leído mucho sobre psicología deportiva. Hay un libro, “El jugador número 30”, que me parece fantástico. Siempre lo aconsejo a los jugadores. Y también algunos referidos a Guardiola», concluye.