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Los Rams celebran una intercepción defensiva sobre un Soldiers Field espolvoreado por la nieve. (Michael REAVES | AFP)

Broncos y Rams esquivan su extinción en el tiempo extra, Patriots y Seahawks aguardan

New England Patriots-Denver Broncos y Los Ángeles Rams-Seattle Seahawks conforman el programa de las finales de conferencia de la NFL, que se disputarán este próximo domingo. Los ganadores se enfrentarán por el anillo dos semanas más tarde en el Levi's Stadium de Santa Clara.


Los Ángeles Rams y Denver Broncos necesitaron de la prórroga para superar la ronda divisional de la NFL y meterse en las finales de conferencia, el último peldaño antes de la Super Bowl. El próximo domingo tendrán que verse las caras con Seattle Seahawks y New England Patriots, respectivamente.

Los Rams doblegaron en un gélido Soldiers Field –7 grados bajo cero al comienzo del choque y la nieve cayendo– a unos Chicago Bears a los que finalmente se les agotaron los milagros.

Los de la ciudad del viento ya se encomendaron a todo el santoral para remontar a Green Bay en la ronda anterior, y forzaron el tiempo extra (17-17) con un pase a la desesperada de Caleb Williams que capturó su tigh end Cole Kmet cuando faltaban 27 segundos para el final.

En el alargue la defensa de los carneros interceptó un pase del quarterback local y una patada de Harrison Mevis desde 42 yardas dio el billete a los entrenados por Sean McVay (20-17), que está a un paso de firmar su tercera gran final, tras las de 2019 y 2022.  

Para ello tendrá que volver a ganar a domicilio en la final de la Conferencia Nacional (NFC), esta vez en Seattle, en la noche del domingo al lunes a partir de las 00.30. Los Seahawks no tuvieron piedad de San Francisco 49ers (6-41) en un partido que se torció para los mineros desde el saque inicial, con un touch down de retorno a los 13 segundos.

Seattle llegaba fresco al encuentro, tras una semana extra de descanso, y destrozó a unos Niners cuya temporada ha sido un vía crucis de lesiones y que bastante han hecho con colarse entre los ocho mejores. Tras el título de 2014 y el subcampeonato de 2015, los herederos de la Legion of Boom tendrán que frenar al mejor ataque de la temporada regular para soñar con un nuevo anillo.

Las lágrimas de los Bills

En la Conferencia Americana (AFC), Denver Broncos apeó a Buffalo Bills también en el tiempo extra y también gracias a un field goal (30-33). Los Bills ven como se escapa una nueva oportunidad de al menos jugar otra Super Bowl –disputaron cuatro seguidas entre 1991 y 1994, todas perdidas, y luego nada–, y las lágrimas de su quarterback Josh Allen –29 años– al término del choque reflejan esa sensación de que se les está cerrando una ventana que nadie sabe cuándo se volverá a abrir.  

Y eso que fueron capaces de remontar un 10-23 adverso para ponerse 27-23 por delante, pero en una recta final de locura Denver recuperó la iniciativa con un touch down a falta de 1.01 minutos y el veteranísimo Matt Prater forzó la prórroga cuando restaban 10 segundos. En el alargue emergió la polémica arbitral con dos faltas pitadas contra la defensa de Buffalo que facilitaron la victoria local.

Diez años después de ganar su última Super Bowl, los comandado por Bo Nix aspiran a repetir en el mismo escenario, el Levi’s Stadium de Santa Clara. Para ello tendrán que tumbar, el domingo a partir de las 21.30, al mejor equipo del siglo XXI, una New England Patriots que entre 2002 y 2019 sumaron seis anillos en nueve finales.

Poco les ha durado a los de Boston su travesía en el desierto, tras la marcha de Tom Brady y Bill Belichick. En la ronda divisional han dejado en la cuneta a Houston Texans (16-28), un choque que encarrilaron con tres touch downs en los dos primeros cuartos.