El jefe del espionaje ruso dirige las conversaciones de paz con Ucrania
Emiratos acoge las primeras negociaciones a tres, entre Ucrania, Rusia y EEUU, para poner fin a la guerra. Se prevé que hoy termine este diálogo. La delegación rusa está integrada solo por militares y la encabeza su jefe de Inteligencia, Igor Kostyukov. Los ejes del diálogo: dinero y territorios.
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Emiratos Árabes Unidos ejerce de anfitrión de las negociaciones entre Ucrania y Rusia, con la mediación de EEUU. Kiev envió una delegación al uso, que encabeza el secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Rustem Umerov, y el perfil político lo imprime el jefe de la oficina presidencial, Kirill Budanov, a quien los rusos tienen catalogado como «terrorista». Vladimir Putin optó, por contra, por enviar únicamente a mandos militares. Su equipo está encabezado por el jefe de la Dirección General de Inteligencia, Igor Kostyukov.
El territorio es el tema principal tema a discutir. Rusia reclama Donetsk y Lugansk, en el Donbass, que controla ya casi en su totalidad. Hacia el sur, el Ejército ruso también se ha hecho con un corredor que no reclama de manera formal, pero que le conecta con Crimea y la estratégica base naval de Sebastopol.
La renuncia a esta parte del territorio ha sido, hasta la fecha, algo innegociable para el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
Putin quiere doblegarle usando dos bazas. Una, la militar. Durante las últimas semanas ha usado su superioridad aérea para dejar prácticamente sin suministro eléctrico a Kiev. Y la otra, la económica, que es la que discuten en Abu Dabi.
La idea es que, si renuncia al Donbass, Kiev recibiría 800.000 millones de dólares. ¿De dónde sale esa cifra? Pues no es otra que los fondos de Rusia que EEUU tiene retenidos como castigo por su ofensiva militar sobre Ucrania.
Pero no sería un ingreso directo en las cuentas del Gobierno ucraniano. Estos fondos serían gestionados por Larry Fink, el jefe del fondo Blackrock. De este modo, EEUU se llevaría su parte a cambio de ese rol mediador.
Washington y Moscú han dejado deliberadamente fuera de estas negociaciones a Zelenski. La agencia de noticias rusa Itar Tass concreta que existe una mesa paralela en la que Steve Witkoff, el enviado de la Casa Blanca, discutirá este asunto con Kirill Dimitrev, el enviado especial ruso.
Sobre la mesa hay otra cuestión que aborda las garantías de que los firmantes vayan a cumplir con el alto el fuego que se busca. Esta afecta al ámbito territorial en tanto que, ya no solo es qué territorios quedan en un país y qué territorios quedan en el otro, sino que hay que arbitrar una zona desmilitarizada. Y luego, cerrar compromisos con terceros países para que envíen tropas de interposición, algo que Rusia ha rechazado hasta ahora.
En último término, están los compromisos internacionales de neutralidad para el país. Aquí parece que el entendimiento está bastante cerca. Ucrania renunciaría a estar amparada por el Artículo 5 de la OTAN, lo que implicaría que, en caso de ataque, el resto de socios de la Alianza no atacarían al agresor. En contraposición, la OTAN sí podría vender armas al Ejército ucraniano. Lo cual, por otra parte, no dista mucho de la situación en la que se encuentra hoy.
Si se cerraran los cuatro documentos que se discuten, se entiende que habría base suficiente para firmar un acuerdo de paz que, en perspectiva, no es otra cosa que una capitulación de Kiev.