Xandra  Romero
Nutricionista
Tras la convocatoria de elecciones el 29N

Leyes nutricionales que quedan sin aprobar

El adelanto de las elecciones estatales al 29 de noviembre ha alterado el rumbo de las normativas de salud y nutrición, ya que todas las leyes en tramitación parlamentaria han quedado paralizadas. Entre ellas se encuentra el proyecto sobre la regulación de la publicidad en alimentos insanos.

(Getty Images)

En este apartado no solo se habla de nutrición, dietética o salud en términos concretos; también pretende ser un espacio de reflexión y, quizá, con el adelanto electoral, estamos inmersos ya en eso mismo, un periodo de reflexión, donde deberían tener cabida también las políticas relacionadas con la salud y la nutrición.

Y es que el adelanto de las elecciones generales en el Estado para el próximo 29 de noviembre ha alterado ya de forma directa el rumbo de las normativas de salud y nutrición. Y es que la disolución de las Cortes Generales, como todos sabemos, provoca que todas las leyes en tramitación parlamentaria se paralicen por completo, obligando a que cualquier iniciativa deba reactivarse desde cero en la próxima legislatura.

En lo concreto, esta convocatoria electoral deja en el aire el proyecto del Ministerio español de Sanidad sobre la regulación de la publicidad de alimentos insanos. Este proyecto trataba de limitar los anuncios de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas dirigidos al público infantil. También el hecho de que ciertas marcas comerciales “obsequien” con juguetes la compra del producto como tal, convirtiendo así un producto malsano en atractivo para los menores.

Esto ya ha pasado, pero, ¿qué escenarios alimentarios diferentes podemos encontrar según quién gane las elecciones?

El bloque progresista es partidario de regular de forma estricta la publicidad engañosa y los alimentos ultraprocesados para abordar la obesidad infantil. Sin embargo, el bloque de derechas mantiene la oposición a las restricciones publicitarias estrictas, en pro de la defensa de la industria alimentaria y la libertad de mercado.

En la misma línea, los primeros son además partidarios de implantar impuestos disuasorios (como tasas a bebidas azucaradas) para financiar la salud pública y desincentivar el consumo de productos nocivos. Sin embargo, en el otro extremo se apuesta por implantar rebajas fiscales temporales o definitivas para aliviar la cesta de la compra. Por último, mientras el bloque de izquierdas es partidario de blindar la educación nutricional en centros escolares, en las comunidades en las que ya gobierna la derecha y extrema derecha, como es el caso, por ejemplo, de Aragón, se ha suspendido el Programa Escolar de Consumo de Frutas, Hortalizas y Leche, cofinanciado por fondos de la Unión Europea que buscaba incentivar hábitos de nutrición saludable en las escuelas infantiles y colegios mediante el reparto de alimentos frescos. No contentos con esto, también modificaron la política alimentaria en los comedores escolares, exigiendo un incremento del consumo de porcino en los menús escolares.

No solo elegimos un partido político, también el futuro de nuestra salud y la de nuestros hijos.