Lo que pretenden vendernos
Si bien pudiera ser el título de una película, ya saben, de estas tramas americanas que hablan de los entresijos financieros de la Bolsa de Nueva York, 75 contratos no es más que el resultado de los últimos datos de empleo o desempleo correspondientes al último mes.
No tengo claro si han sido 75 personas más trabajando o 75 casos nuevos de desempleo, y no por no leer la noticia o no haberme informado previamente de cómo quedan los datos y cifras de desempleo pasado el mes de abril. No vayan a pensar que soy un frívolo que se toma este tema con esta ligereza de la que parece que presumo. Para nada.
La realidad es que de hace unos meses hacia esta parte parece que se han creado ciertos intereses por vender y malinformar de que la salida a esta crisis tiene los días contados, y no han dudado en tirar de datos que, contados de una manera interesada, nos pueden hacer creer que de verdad las cosas son como nos las dicen. Un ejemplo que a mí personalmente me ha hecho reír estos días, en especial los festivos: Todos esos atascos y retenciones en las carreteras, incómodos, molestos y explicados como un problema siempre que nos toca salir de vacaciones, son señal de una sociedad próspera, síntoma de bonanza o principio de bonanza económica, y realidad de que todos tenemos dinero para marchar, consumir y, de paso, reactivar la economía. Como si todo fuera tan fácil.
Pues lo mismo se está haciendo con los datos del paro. Por explicarlo de otra manera más sencilla y poder entendernos mejor, si todos los meses del año se diera este dato de paro de 75 personas menos desempleadas, podríamos aguantar tres meses, seis, un año o quizá un poquito más. Dependiendo de cuánto quede en la hucha.
Esto es así porque no han contabilizado la tasa de empleo, los parados de larga duración, muchos ya fuera de las listas del paro, el desempleo juvenil que en un porcentaje muy alto tampoco está cifrado, personas que han tenido que emigrar y no computan en estos números, más los pensionistas o, mejor dicho, los nuevos pensionistas que se van incorporando a la lista cada vez más frecuente porque la tasa de envejecimiento sigue siendo una de las más altas de Europa.
Con todo esto y con esas promesas de miles y miles de empleos que se van a crear de no sabemos dónde, con éxodos masivos vacacionales y con los hoteles de Benidorm colgando el cartel de completo, como dicen en la tele... ¿Esto que nos cuentan es así o es así como queremos que nos lo cuenten ?
Escribiendo estas líneas, escucho de fondo en las noticias a un grupo de empresarios que ha ido a «compartir» impresiones con el presidente del Gobierno español. A pregunta de la periodista sobre qué le van a pedir al presidente, el portavoz de los empresarios, conocido banquero de bermudas rojas, le dice a la periodista que él no le va a pedir nada, que ha ido para felicitarle por lo bien que lo está haciendo.
Tiemblo.

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