Joseba VIVANCO
Athletic

Las entradas de la final para cada club serían unas 37.000

El número asignado a cada equipo en la final de 2010 en el Camp Nou entre Atlético y Sevilla puede servir de referencia. De esa cantidad, el Athletic apartaría unas 3.000 para compromisos y el resto, 34.000, entre la masa social, ahora mismo cifrada en 44.000.

En el día después de la elección de la sede de la final de Copa, las sensaciones agriculces siguen repartiéndose por igual, entre la perspectiva de jugar en casa del ya de por sí claro favorito y las posibilidades que se abren de ser uno de los agraciados que serán bendecidos con una entrada en el futuro sorteo. Lo deportivo aún queda lejos, pero es evidente que incluso en el propio vestuario rojiblanco la designación del Camp Nou ha sido una sorpresa. Mestalla, Villamarín, incluso se veía con buenos ojos San Mamés, pero nadie pensaba en el desenlace que se dio. «Nosotros creíamos que se iba a jugar en un campo neutral. Era lo que pensábamos y era lo que queríamos», reconoció ayer mismo en Lezama el propio Mikel Balenziaga.

No ha sido así. «Está claro que sería mejor jugar en otro campo, pero se juega en Barcelona y no hay vuelta atrás», asumía lo evidente. Y no queda otra. Quizá por eso, ayer también –a través de un vídeo en la web del Club– salieron a la palestra otras voces como la de Ernesto Valverde, en un intento de insuflar optimismo. «La verdad es que cuanto más lo pienso más me gusta. Y digo que me gusta cada vez más porque, sabiendo la envergadura del rival y jugar en su campo, la posibilidad de conseguir un título y de hacerlo de esa manera es una oportunidad que no tienes todos los días. Y nosotros la tenemos ahí», manifestó. «Si lográramos ganarles en su campo, pasaríamos a la historia del Athletic con algo que todo el mundo iba a recordar durante muchos años. Y esta oportunidad, desde luego, la tenemos que ir a buscar», añadió el técnico, sorprendido por la sede.

El capitán Carlos Gurpegi confiesa que «yo el Camp Nou lo tenía descartado». Asume que «es una desventaja, todos somos conscientes de la dificultad que conlleva, pero aumenta el desafío que tenemos. Nuestra ilusión va a ser el máximo para salir campeones». Por su parte, José Mari Amorrortu no duda de que «lamentabalmente estamos en una situacion que ya vivimos. La sede tiene que ser conocida mucho antes y esto no favorece a la competición cuando el campo no es neutral».

El regusto que les queda es que la capacidad del estadio azulgrana posibilitará «meter muchísima más afición del Athletic» en las gradas que en otro campo, vaticinaba Balenziaga.

Ese es precisamente otro de los debates suscitados al hilo de la designación del Camp Nou. Josu Urrutia se aprestó a defender el miércoles que «llevaremos prácticamente a todo San Mamés». Pero hay que matizar.

El Athletic tiene ahora mismo unos 44.000 socios y socias. Y desde luego no habrá entradas para esta cifra, aunque sí para la mayoría. Tomemos como referencia la final de 2010, en el mismo estadio, entre Atlético y Sevilla. Cada club finalista recibió 37.195 entradas, ya que la Federación se queda con un 20% del total. Hay que tener en cuenta, además, que el Athletic se reservará un paquete de ellas para sus compromisos, unas 3.000. Es decir, que podríamos hablar de en torno a 34.000 billetes que meter en el bombo. En la final de 2012 hubo casi 35.000 inscritos en el sorteo, pero ahora hay 7.000 socios barria más.