EDITORIALA
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Un marco institucional que busca el consenso

La institucionalización del conjunto de Euskal Herria como una entidad política soberana es un objetivo al que aspira una gran parte de la población de este país, gentes que, lógicamente, quieren alcanzar esa meta cuanto antes. Muchas de estas personas proclamarán ese deseo este domingo; serán muchos miles quienes lo harán en la manifestación de Iruñea al grito de «Independentzia!» y serán unos cientos quienes lo harán en el acto político de Bilbo. En la capital navarra se darán cita los soberanistas de izquierda en respuesta a la convocatoria de la red Independentistak, mientras que en el Casco Viejo se reunirán los seguidores jeltzales para escuchar los discursos de Andoni Ortuzar y de Iñigo Urkullu.

Urkullu ostenta un puesto institucional, el de lehendakari, cargado de simbolismo para muchos abertzales –pese a que la CAV solo abarque a tres de los siete herrialdes–, pero ya ha demostrado que no aspira a liderar un proceso soberanista como el que, por ejemplo, se está llevando a cabo en Catalunya. Tampoco Jean-Jacques Lasserre defiende ese objetivo, pero él no milita en el campo abertzale. Lo que sí hay que esperar del presidente del Consejo Departamental de Pirineos Atlánticos es que siga abogando por la constitución de una institución propia para Ipar Euskal Herria. Habrá que entender que la encendida defensa que Lasserre hizo ayer del departamento como una institución con un rico pasado no suponga un giro en la trayectoria personal del también presidente del Consejo de Electos de Ipar Euskal Herria, sino que fuera más bien la expresión de un juego de equilibrio entre las distintas fuerzas de centro y derecha, y entre sus electos vascos y bearneses, que conforman la nueva mayoría en la Asamblea de Pau.

En la capital bearnesa también se escuchó ayer la voz de los abertzales de izquierda a través del único representante de EH Bai. Y no hay que olvidar que entre las 24 consejeras y consejeros vascos, casi todos son favorables a una institución propia, que no es un objetivo final pero es un objetivo consensuado, por lo que tiene un gran valor.