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SANA’A

Cruentos bombardeos y combates poco antes de la anunciada tregua en Yemen

A escasas horas del anunciado alto el fuego bilateral, la aviación yemení castigó con saña a la capital yemení bombardeando depósitos de armas –con su letal onda expansiva– y destruyendo su centro histórico. Los hutíes seguían a su vez con su ofensiva en el sur del país.

Decenas de civiles (entre 69 y 90, según distintas fuentes) murieron entre el lunes y el martes a consecuencia de las explosiones de dos depósitos de armas cercanos a la capital, Sana’a, bombardeados por la coalición suní liderada por Arabia Saudí. Decenas de proyectiles guardados en dichos almacenes, situados en el monte Nuqm, al este de Sana’a, salieron despedidos como consecuencia del bombardeo e impactaron en distintas zonas de la ciudad, lo que causó la destrucción total o parcial de muchas viviendas. Entre los muertos hay muchos menores.

Un ataque similar contra una base militar en Sana’a el pasado 21 de abril dejó 39 muertos.

Todo apunta a que el régimen saudí habría decidido intensificar sus bombardeos en su guerra contra los hutíes a escasas horas de que a medianoche de ayer estuviera previsto que entrara en vigor una tregua aceptada por las dos partes.

Patrimonio cultural atacado

El casco viejo de Sana’a, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, sufrió en la noche del lunes intensos bombardeos, que, según datos de la agencia de la ONU, provocaron daños serios en numerosos edificios históricos, mientras que el enclave arqueológico de la ciudad preislámica de Baraqish, entre otros, ha sufrido también daños considerables.

«Además del sufrimiento humano que provocan estos ataques, destruyen el patrimonio cultural único de Yemen, depositario de la identidad, la historia y la memoria de la población», indicó en un comunicado la directora general de la UNESCO, Irina Bokova.

Ofensiva hutí en el sur

En paralelo, las noticias que llegaban del sur del país confirmaban un redoble en su ofensiva de los hutíes para acabar con la resistencia de las milicias que siguen siendo fieles al Gobierno en el exilio en Riad.

Seis personas murieron en ataques hutíes en Adén, capital del sur del país. Asimismo, decenas de combatientes hutíes y de milicianos defensores del Gobierno del depuesto presidente Hadi han muerto en combates en las provincias de Dhaleh y Chabwa.

El nuevo emisario de la ONU para Yemen, el mauritano Ismail Ould Cheikh Ahmed, llegó ayer a Sana’a desde Riad. La ONU urgió a las partes a respetar la tregua, aunque recordó que 5 días son pocos para semejante catástrofe humanitaria.

Plantón del nuevo rey saudí a Obama

La ausencia del rey Salman de Arabia Saudí, emulada por la casi totalidad del resto de sátrapas del Golfo Pérsico, en la cumbre auspiciada por el presidente de EEUU, Barack Obama, evidencia las divergencias entre Riad y su histórico aliado estadounidense tanto respecto a Irán como a la malograda «Primavera Árabe».

Obama invitó a los dirigentes de estas satrapías para hoy en la Casa Blanca y para el jueves en una cumbre en Camp David con el objetivo de restaurar las confianza, dañada por las negociaciones Washington- Teherán, por la tibia posición de EEUU respecto a Siria y por las visiones divergentes sobre las revueltas árabes.

El rey Hamad de Bahrein, quien sigue en el cargo gracias a que los tanques saudíes acabaron a sangre y fuego con la revuelta en su país en 2011, tampoco asistirá. Han declinado su asistencia «por motivos de salud» los líderes de Emiratos Árabes Unidos y de Omán, por lo que solo se espera a los emires de Qatar y Kuwait.

Diplomáticos, tanto Washington como Riad intentan quitar hierro al desplante recuerdan que los Saud estarán representados por el príncipe heredero, Mohamed Ben Nayef –bien conocido por Washington– y por el hijo del rey y nuevo hombre fuerte del país, Mohamed ben Salman.

La decisión saudí de liderar la campaña de bombardeos contra Yemen sin tener en cuenta a EEUU mostró ya ese desapego. Lo que no quiere decir, en modo alguno, que ambas partes no se sigan necesitando una a otra.GARA