POSTALES VASCAS CON SÁNCHEZ PARA DAR VISIBILIDAD AL PSE
EL PSOE TIENE UN PROBLEMA EVIDENTE EN ESTA CAMPAñA. PNV Y EH BILDU VAN POR DELANTE, EL PP TAMBIÉN EN MUCHOS PUNTOS, PODEMOS SUSCITA MÁS INTERÉS Y HASTA CIUDADANOS LE PISA. TODO ELLO VA RELEGANDO AL GRAN PARTIDO CENTENARIO. ASÍ QUE SU LÍDER VINO A REMEDIARLO CON CUATRO ACTOS EN UN MISMO DÍA.

De Pedro Sánchez se destaca más la fotogenia que la aportación política, y a su llegada a Donostia ayer a mediodía no hizo gran cosa por desmentirlo. Las cámaras le rodearon nada más bajar del vehículo que le traía de Irun y él rápidamente se fue a saludar a los compañeros de partido... y a quienes disfrutaban la brisa de la Zurriola. Dos jóvenes del instituto cercano salieron despavoridos, pero Sánchez, profesional, no se inmutó y siguió tendiendo manos. Luego se apoyó con gesto lacónico sobre la barandilla de Sagues, haciendo que la mirada se perdiera en el infinito.
En realidad a Sánchez ya le sobran postales donostiarras. Es la tercera vez en pocos meses que desembarca en la ciudad, la última hace dos semanas, cuando incluso se dio unas carreras por La Concha. «Esta es tu casa», le dijo Ernesto Gasco, el candidato a alcalde. «Ya me gustaría que fuera mi casa algún día. Y no lo descarto», respondió el secretario general. Ante un centenar de fieles y varias decenas de periodistas, contó que ya conoce dos playas de Donostia y solo le falta Ondarreta. «La tercera vez vendré a mojarme», prometió. Todo buen rollo, como se ve. Pero más propio de una estrella de Zinemaldia que de un dirigente político.
Sánchez no perdió la sonrisa un segundo, y eso que sus compañeros le prepararon un día perruno. Arranque en Irun, de donde José Antonio Santano no le dejó marchar tan fácil; mediodía en Donostia, con este acto público con cuatro oradores; comida en un hotel de Gasteiz y mitin por la tarde; en el Palacio Euskalduna. Del mar a la ría, en todo momento buscando fotos y buenas localizaciones.
Y es que al PSE le hace falta dejarse ver. Lo admitieron en Sagues Denis Itxaso e Idoia Mendia. La secretaria general se quejó de que aquí solo se habla de «Olano I y Olano II, que en realidad son la pareja del mismo equipo». Y el candidato a diputado general subrayó que «me da mucha rabia ver cómo exageran sus desacuerdos» y se llevan así todo el eco.
Los residuos y la pasarela
El discurso político de Sánchez va parejo a su lenguaje corporal. Intenta sonar bien, pero algunas cosas chirrían. Por ejemplo, que reivindique al PSE como «el partido verde» después de que Itxaso cargue contra la política de reciclaje de Bildu. O que haga hincapié en la importancia del cambio climático minutos después de que Gasco haya insistido en la propuesta de pasarela de Monpas, cuando todavía está muy reciente la sacudida de las olas a toda la ciudad, desde el Paseo Nuevo al quinto puente.
Sánchez no quiere incomodar esta vez. Diríase que ni siquiera a EH Bildu, contra quien en Madrid ha tenido un discurso más duro excluyendo pactos. Prefiere dejar imágenes y titulares agradables, como este: «Si el PSOE tiene corazón, ese corazón se sitúa en Euskadi». Itxaso, otro tanto. Apunta que Sánchez no hubiera podido llegar a Sagues andando en otro tiempo, y menos correr por La Concha, y habla de avanzar: «Hay que regar la convivencia todos los días. Estaremos ahí para que cicatricen heridas, con generosidad».

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