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bogotá

Uno de los guerrilleros muertos por el Ejército era un negociador de las FARC

Jairo Martínez, uno de los dirigentes de las FARC-EP que formó parte de su delegación en los diálogos de La Habana, murió en el bombardeo militar del 21 de mayo en el Cauca, según denunció la guerrilla, que abogó por «restablecer la confianza» en el proceso de paz.

Uno de los negociadores de paz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) en la mesa de diálogo de La Habana, Jairo Martínez, se encuentra entre los 27 fallecidos durante el bombardeo del pasado 21 de mayo del Ejército contra el Frente 29 en el municipio de Guapi (Cauca), informó ayer la guerrilla, que no cuestionó la continuación del proceso.

Martínez, dirigente del bloque sur de las FARC, viajó a Cuba en febrero de 2014 para incorporarse al equipo negociador, pero había regresado a Colombia «en misión de pedagogía de paz».

En una declaración leída en La Habana por Pastor Alape, las FARC denunciaron el «uso excesivo» de la fuerza militar en ese ataque de Guapi, que provocó una «masacre».

«Según el testimonio de los sobrevivientes, varios heridos fueron rematados con tiros de gracia por la tropa oficial cuando reclamaban auxilio», señaló la guerrilla, que recordó que «no se puede matar a nadie en estado de indefensión ni a combatientes prisioneros», porque ello constituye un crimen de guerra.

Los negociadores de las FARC-EP solicitaron que los cadáveres de los combatientes abatidos en el bombardeo sean analizados por forenses nacionales e internacionales «bajo la mirada neutral del CICR» para que haya un «informe confiable» sobre las circunstancias de esas muertes.

La guerrilla también confirmó que el comandante de su 18 Frente y miembro de su Estado Mayor Central, Alfredo Alarcón Machado, alias «Román Ruiz», murió en otra acción del Ejército el 25 de mayo en la región occidental del Chocó.

«Se equivoca el Gobierno de Santos si piensa que con los cuerpos destrozados y la sangre de nuestros compañeros va a imponernos una justicia que no persigue la responsabilidad de los poderosos», sostuvo Alape.

Los delegados de las FARC en Cuba advirtieron ayer al presidente, Juan Manuel Santos, de que las conversaciones de paz «no progresarán con baños de sangre» y abogaron por «restablecer la confianza y retomar el esfuerzo de las partes tendentes a concretar las medidas de desescalamiento del conflicto, por el que se empezaba a transitar».

«Tenemos que salir de esta turbulencia para entregarle al pueblo colombiano un horizonte diáfano que nos permita transitar, libre de enredaderas, el camino hacia el acuerdo final», indicaron los negociadores de la guerrilla, que insisten en «no tirar por la borda los importantes avances logrados en la mesa de diálogo de La Habana».