Amalur ARTOLA
DONOSTIA
Entrevue
KOLDO SERRA
DIRECTOR DE «GERNIKA»

«Es una historia universal sobre una guerra en la que se mata a inocentes»

Una historia de amor entre un periodista americano que viene a cubrir el frente y una editora de la oficina de prensa republicana sirve de pretexto para relatar «la barbarie de un bombardeo sobre población civil, reivindicar la libertad de prensa y, sobre todo, homenajear a las víctimas». El film se llamará «Gernika» y su director, Koldo Serra, se muestra agradecido «por poder contarlo».

Aunque esté filmando “Gernika” por encargo de unos productores malagueños, Koldo Serra afirma que, «después de tres años, este proyecto es más mío que nada». Asegura que le sorprendió comprobar que no existe ningún film sobre el bombardeo a la villa vizcaina: «Pensé que había que contarle al mundo lo que sucedió, y que no se haya hecho antes le añade más responsabilidad al hecho de rodarla», asegura.

La película se centra en una historia de amor. ¿Hasta qué punto se relata la masacre?

Las últimas veinte páginas del guion están centradas en el puro bombardeo pero, lógicamente, hay una historia que nos lleva a ese punto. La película trata sobre unos periodistas que están cubriendo el frente norte y durante toda la película se explica cómo se van gestando la Legión Condor y sus aliados nacionales, y el último cuarto de hora de la película transcurre durante la masacre.

El reportero, Henry, ilustra el papel que jugaron los periodistas extranjeros en la Guerra del 36. ¿Cuál fue ese papel y cómo se presenta en la película?

Henry está inspirado en George Steer, periodista que trabajaba para el “Times”. Cuando se vendió la idea de que habían sido los propios gernikarras o los republicanos quienes habían prendido fuego a la ciudad, Steer descubrió lo ocurrido y lo sacó en portada. La película habla de la propaganda, de cómo se pueden manipular las noticias de cara al interés de cada bando y de la importancia que juegan en todo esto los reporteros de guerra, que es importantísimo para hacer saber al mundo lo que pasa. A diferencia de Steer, que llegó justamente cuando había acabado el bombardeo, nosotros hemos metido nuestro protagonista durante el mismo. El resto está inspirado en hechos reales.

Por lo que cuenta, la libertad de prensa también juega un papel importante en la película.

Totalmente. La película habla sobre la libertad de prensa, sobre cómo se empieza a utilizar esa propaganda que luego será mucho más agresiva y directa en la II Guerra Mundial. Habla sobre todo de la manipulación propagandística, de las noticias que se sacan para animar o derrotar a los contrarios, y de cómo afecta toda esta manipulación a la prensa.

Aunque no sea un documental, cabe pensar que habrá mucha gente interesada en qué se cuenta y cómo.

La fase de documentación fue bastante extensa e importante. Hemos hecho entrevistas, hemos leído muchísimo, nos hemos reunido con alcaldes que también nos han pasado material, hemos visto documentales... Incluso hemos tenido que escuchar historias muy distintas, porque todo depende de quién te lo cuente, y hemos intentado ser muy objetivos y contar realmente lo que pasó. Creo que la gente que espere ver la explicación de cómo se gestó y culminó la masacre de los habitantes de Gernika, lo verá. Aunque sea una ficción, hemos intentado ser lo más fieles y respetuosos con la historia real, con el suceso trágico, y sobre todo respetar a las víctimas y homenajearlas. Y también contar al mundo qué hay detrás de la palabra Gernika, porque cuando hablamos del proyecto internacionalmente, la conocen por el cuadro de Picasso.

En el «pressbook» comentan que no es una película de denuncia política, pero sí de denuncia moral.

De política se toca lo justo para explicar lo que pasó. No se evita, pero no deja de ser una historia universal sobre una guerra en la que se mata a inocentes. De lo que se habla es de injusticia, de homenaje y de víctimas.

Comentaba que le llamó la atención que no haya ninguna película que narre la masacre de Gernika. ¿Por qué cree que ha sido así?

No lo sé, supongo que no se ha querido contar o no se ha podido por tema de presupuesto. No es sencillo hacer una película de época, histórica, y menos si hay un bombardeo de por medio... Recreamos la parte del bombardeo en Artziniega y fue muy laborioso, muy lento y, además, muy molesto para los habitantes, que se portaron fenomenal. Pero sí, es curioso que no se haya filmado sobre un tema tan importante en el devenir ya no solo de la Guerra Civil o Euskadi, sino en el de la Segunda Guerra Mundial, es alucinante.

La mayoría del reparto no es de Euskal Herria. ¿Conocían la historia de Gernika?

Alguno sabe que ha habido algún bombardeo, otros no, pero pocos saben cómo se gestó o que fueran unas prácticas asesinas para probar las bombas incendiarias sobre la población civil. A todo el mundo le impresiona, porque la historia no deja de ser universal; una historia de amor sobre el bombardeo de Dresde o Stalingrado sería parecida. Quiero decir que, al final, no dejan de ser seres humanos que son asesinados por otros. Alucinan con la historia real y enseguida empatizan emocionalmente. Por eso, todos a los que hemos acudido se han sentido identificados y han dicho que sí enseguida.

¿Tenía claro quienes iban a ser los actores principales?

La idea es que la película sea lo más internacional posible. Hemos intentado que sea una historia universal que cuente lo que sucedió en Gernika, pero que pueda ser accesible a cualquier tipo de espectador. Es decir, que se entienda igual en Euskal Herria y en Tokio. En ese sentido, desde el principio teníamos claro que el reparto tenía que ser internacional y, además, de una manera justificada: los protagonistas hablan en inglés porque son corresponsales de guerra en una oficina de prensa internacional. Por otro lado, hemos tenido la suerte de contar con una distribuidora como Sony a nivel mundial, lo que ha permitido que los personajes hablen en su idioma original: Von Richthofen y la Legión Condor hablan en alemán, la gente euskaldun habla en castellano y euskara según toque, y los periodistas hablan en inglés. Con lo cual habrá varios idiomas en la película. Hemos pretendido mantener la identidad y creo que eso es un plus para la película, siempre que se vea en versión original.

Han rodado en Bilbo, Lekeitio, por supuesto Gernika…

Hemos hecho un interesante tour, sí (ríe). Hemos rodado mucho en Bizkaia, en Barakaldo, en Bilbo en Arriaga, Atxuri, el ayuntamiento… En Gaztelugatxe, Dima, Elorrio, Urkiola, Azpeitia, Artziniega… Ha sido una película muy dura a nivel de localizaciones porque hemos estado muy poquito en casa sitio con lo que eso conlleva a nivel de estructura y con el peligro que tiene el tiempo en Euskal Herria. Al final, más o menos hemos tenido suerte.

¿Para cuando está previsto el estreno?

Estará terminada para inicios del año que viene, pero a partir de ahí es la distribuidora quien decide. Lógicamente, a mí me haría ilusión que se estrenara en un marco como Zinemaldia, porque para mí tendría mucho sentido hacerlo en un lugar cerca de casa.