Apacible calma antes y después de la tempestad
Los dos pelotaris eligieron pelotas bastante similares y no hubo quejas por ninguna de las partes.Olaizola huye de favoritismos, mientras Urrutikoetxea se muestra extraordinariamente tranquilo.

Tras un fin de semana en el que los acontecimientos, las decisiones y las reacciones se precipitaron, la elección de material de ayer en el Bizkaia puso la calma antes de que el domingo se desaten las hostilidades deportivas, las realmente importantes, cuando la chapa del juez decida quién debe realizar el primer saque de la final Manomanista.
Con poco público en las gradas del Bizkaia y nadie esperando cuando las taquillas del recinto de Miribilla abrieron sus puertas, se hace indudable que, con todo lo que ha pasado, –ayer por la tarde se podían adquirir entradas de todos los precios, incluidas las más baratas– el ambiente no será el habitual en este tipo de eventos.
Si alguien pensaba que la elección de material podía añadir algo de polémica que levantara expectación, ni Aimar Olaizola ni Mikel Urrutikoetxea aportaron la más mínima dosis de picante, ya que ambos terminaron muy satisfechos con lo que encontraron en el cestaño. De hecho, ambos pelotaris escogieron pelotas muy similares tanto en peso –105,4 y 105,2 el navarro y 105,4 y 104,7 el de Zaratamo– como en características –quizá algo más rápidas las de Olaizola II, pero sin muchas diferencias– y si se tomaron bastante tiempo en su elección, fue más porque había más de dos que les entraban bien en la mano.
Siendo la primera final de Urrutikoetxea y por el modo en el que se han desarrollado los acontecimientos, quizá lo más sorprendente de las declaraciones de los dos protagonistas fue la aparente tranquilidad del delantero de Zaratamo a tan pocas horas de la disputa del partido.
«De momento lo llevo bastante bien. Todos no somos iguales, unos lo notarán más que otros, pero la verdad es que esta semana la estoy viviendo como otra cualquiera y lo llevo bastante bien», señaló el pelotari de Asegarce, que no está encontrando dificultades en desconectar una vez abandona el frontón.
En este sentido, parece haber aprendido la lección respecto al partido de semifinales en el Labrit ante Oinatz Bengoetxea. «Me presioné bastante, sabía que era una oportunidad bonita de llegar a la final y, en vez de disfrutar del partido, sufrí desde el principio y ojalá el domingo no me pase eso», apuntó.
Dormir poco
Al contrario de Urrutikoetxea, que jugará su primera final, Aimar Olaizola jugará su novena del Manomanista, para un total de 24, pero reconoció que nunca llega uno a acostumbrarse a este tipo de experiencias.
«Lo que está claro es que aunque la gente diga que yo soy el favorito, tengo bastante experiencia en esto y los dos tenemos lo mismo para ganar y para perder. Para él también es un partido muy importante, el más importante que ha jugado en su vida, la primera final del mano a mano, además en Bizkaia, que la gente lleva tiempo esperando a este partido, juega en casa... y lo que tengo claro es que aunque yo salga de favorito, él no va a estar tranquilo. Son partidos especiales, uno nunca viene tranquilo. Llevo un montón de finales y, aún y todo, siempre vienes nervioso al frontón, los días previos no duermes bien y estoy seguro de que a él le pasará lo mismo», señaló.
El corredor de Asegarce Juan Luis Arrarte, presente ayer en el Bizkaia, declaró que espera se jueguen momios de 40 a 100 a favor de Aimar Olaizola, sin apenas dinero por abajo, algo que no sirve absolutamente para nada al de Goizueta. «Confiado no estoy para nada, aunque me digáis misa, llevo muchos años en esto y llevo jugando con esta etiqueta los últimos 15 años o, por lo menos, muchas veces he salido de favorito. Y lo que tengo claro es que antes también me han dejado fuera pelotaris que igual no salían favoritos y yo ya sé lo que tengo el domingo. Aunque me digáis cualquier cosa, la experiencia sí que vale para este tipo de cosas. A este tipo de partidos nunca vienes confiado y, a parte de eso, si conoces al contrario como yo a Mikel, todavía menos».
En este sentido, incidió en la idea ya adelantada el lunes de que el delantero de Zaratamo, al que ha escogido como sparring para preparar este tipo de partidos antes incluso de que diera el salto a profesionales, es uno de los rivales más duros que le podría haber tocado, más incluso que un Oinatz Bengoetxea que llegaba como un cohete. «Suele haber pelotaris que, aunque haya otro que pueda parecer mejor, a cada pelotari le van bien o mal. Oinatz es un grandísimo pelotari y lo tendría super complicado ante él. Pero llevo tiempo diciendo, no ahora que me toca jugar contra él, que Mikel va a ganar la txapela del mano a mano. Igual por la manera de jugar, que te hace jugar a bote, le da mucha altura a la pelota, en el Bizkaia se siente muy cómodo… Sé que lo tengo muy complicado», explicó.
Mensaje a Oinatz
Como no podía ser de otra manera, Mikel Urrutikoetxea también se deshizo en elogios hacia su rival, pero también con un Oinatz con el que ha intercambiado mensajes una vez que se supo su renuncia a la final. «Le mandé un mensaje y él me contestó dándome ánimos. Se ha comportado con mucha deportividad y de aquí no me queda otra que desearle que se recupere cuanto antes. Se ha portado estupendamente y eso se agradece mucho», declaró el delantero vizcaino.
Se le recordó que podría conseguir para el herrialde una txapela que no se gana desde que Iñaki Gorostiza derrotara a Roberto García Ariño en el Adarraga de Logroño en la final del 77, pero el pelotari respondió que, «intento no pensar en ello. Por supuesto que sería muy bonito, traer una txapela a Bizkaia y más aún la del Manomanista, pero intento ni pensar en ello. Si viene ya vendrá y entonces ya lo celebraremos, pero hasta entonces es un sueño. Y si no lo consigo yo, que lo consiga algún otro compañero».
Tampoco se ha puesto todavía a pensar cuál es la fórmula de poder ganar a Olaizola II.
Josetxo Areitio: «Mikel tiene que jugar sin miedo y buscar el remate»
Josetxo Areitio ejercerá de botillero en la primera final de Mikel Urrutikoetxea, aunque seguro que Pablo Berasaluze también aportará su granito de arena, y el de Durango coincide con todos en que, por lo menos de momento, la presión no ha podido con su pupilo. «Mikel está muy tranquilo. Como ha sabido hace una semana que jugaría la final, se lo ha tomado muy tranquilo y está con pocos nervios», señaló.
Una situación que contrasta con lo sucedido en la semifinal disputada ante Oinatz Bengoetxea en el Labrit iruindarra. «En semifinales estuvo muy tenso, preparamos con mimo el partido ante Oinatz, pero al final llegó el día y no dio su nivel. Hay que reconocer que Bengoetxea jugó un partidazo, anduvo muy acertado y dio un gran nivel pero Mikel estuvo lejos del suyo», reconoció.
Dentro de la dificultad que presenta el tener que enfrentarse a un pelotari al que considera, «ahora mismo el mejor» Areitio aconsejará a Urrutikoetxea salir sin complejos a la cancha. «Mikel tiene que jugar muy valiente, será muy importante que juegue sin miedo, que haga su juego y que dé lo suyo. Pero ante Aimar ha de ser valiente, ir hacia adelante y dar su nivel. Tiene que rematar, la clave para mí es es el tema del saque y el resto, pero sobre todo luego la producción ofensiva, debe ir a por la pelota y a terminar», explicó.
Todavía no han hablado de si deben restar los saques a aire o a bote, algo que seguro trabajarán en la última prueba que realizarán hoy en el Bizkaia. El preparador explicó que no han tenido tiempo para un entrenamiento específico pensando en Olaizola II y hoy se acercarán a Miribilla para trabajar aspectos técnicos. J.O.
Asier Olaizola: «Mentalmente, a Aimar la espera se le ha hecho larga»
Siendo su novena final manomanista, Aimar Olaizola ha pasado prácticamente por todas las situaciones posibles, pero su hermano y botillero Asier reconoce que tener que esperar casi un mes desde que eliminó a Martínez de Irujo en Gasteiz se le ha hecho algo largo al de Goizueta. «Le noto un poco cansado. Entrenando lo vi bastante bien pero cansado sicológicamente, la cosa se ha alargado mucho y la tensión de la final desgasta. Luego ha habido cambio de rival pero él está en la final y, si de aquí al domingo no ocurre nada, con opciones de ganar otra txapela».
Conocedor de primera mano del trabajo que ha hecho su hermano, el mayor de la saga de los de Goizueta señaló que el cambio de rival no les ha creado grandes cambios de planes. «No puedes hacer milagros en la última semana, lo ha preparado como lo había hecho contra Bengoetxea y el último entrenamiento probó algo pero no puedes hacer milagros. Sobre todo es cambiar el chip», explicó.
Al igual que su hermano, Asier sabe perfectamente que «las opiniones y el dinero nunca han ganado partidos y por experiencia propia sé que Aimar ha perdido partidos saliendo muy favorito. Por ese lado Mikel puede tener algo de tranquilidad pero al final el domingo los dos se juegan la txapela. Para Mikel es la primera y nunca sabes si vas a tener más. Los dos tienen la misma presión», recalcó.
Reconoció que le hubiera gustado que Oinatz no hubiera sufrido el percance y que jugara la final, pero si tuviera que elegir, «siempre digo que el que no toca, en este caso quizá diría Oinatz y, si estuviera Oinatz, diría Urrutikoetxea, siempre quieres al otro. Son formas distintas de jugar pero ambos muy difíciles». J.O.

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