A.U. LASAGABASTER
mundial

La confirmación y la revelación buscan billete a la final de Vancouver

Mientras Alemania y Estados Unidos se batían esta pasada madrugada, otras dos selecciones apuraban los preparativos de la segunda semifinal. Dos equipos bien diferentes pero con un mismo objetivo, la pelea por el oro.

Ya la conoce, con éxito, Japón que, sin hacer demasiado ruido pero con un fútbol efectivo y sin fisuras, repite en la lucha por las medallas. La confirmación de lo que sucedió hace cuatro años en Alemania, estuvo a punto de repetirse hace tres en Londres –las Nadeshiko lograron la plata olímpica– y se ha seguido trabajando desde entonces, con el primer triunfo en la Copa Asiática y un gran trabajo en categorías inferiores. Una labor que tiene su reflejo en este Mundial, con la participación de nuevos valores que, hasta ahora, vienen defendiendo con seguridad el título logrado en la edición anterior.

Las niponas se enfrentarán en Edmonton (01.00) a la selección que quiere coger su testigo, protagonizando la campanada de este Mundial. Inglaterra llega por primera vez a semifinales con una sola derrota a sus espaldas –ante Francia en el partido inaugural–, dos triunfos solventes en la fase de grupos ante México y Colombia, la remontada frente a Noruega y la posterior eliminación de las anfitrionas. Aunque, curiosamente, fue el único equipo capaz de batir a Japón en Alemania 11’ (3-0 en la fase de grupos), parte claramente como la cenicienta de esta ronda. Sobre todo por su rendimiento defensivo. Es el único semifinalista que ha encajado algún gol en todos sus partidos, una estadística poco halagüeña ante un rival como Japón, capaz de rentabilizar al máximo sus goles.