Arnaitz GORRITI
Mundial femenino

Un autogol de Bassett da a Japón la opción de revalidar su título

Las vigentes campeonas volverán a cruzarse con los Estados Unidos en la final, después de escapar vivas ante una Inglaterra mejor.

JAPÓN 2

INGLATERRA 1


No hubo justicia con la selección femenina de Inglaterra. Las europeas fueron mejores que Japón, vigente campeona del mundo, pero se quedaron fuera de la final, después de que Laura Bassett lograra un golazo... en propia puerta en el minuto 92 del partido, sin tiempo para reaccionar ni empatar.

Las niponas supieron defenderse de las acometidas de unas inglesas que pagaron la novatada. Las entrenadas por el galés Mark Sampson fueron capaces de empatar el encuentro poco tiempo después de que Aya Miyama estableciera el 1-0 desde el punto de penalti, en un error de la colegiada neozelandesa Anna-Maria Keighley; error que «subsanó» regalando a las inglesas un lanzamiento desde los 11 metros, algo que no desaprovechó Fara Williams.

A partir de la igualada, Japón fue cayendo en las redes del juego inglés. Más lento de lo que acostumbra a jugar, no terminó de verse cómoda la vigente campeona mundial. Pero por fortuna, su rival no aprovechó las diversas oportunidades que fue creando. Toni Duggan, Ellen White –sustituta de Jodie Taylor–, Jill Scott y Claire Rafferty acariciaron el gol, pero las intervenciones de Ayumi Kaihori y el larguero en dos ocasiones, les impidieron tomar ventaja.

La entrada de Mana Iwabuchi reactivó momentáneamente el ataque nipón pero, una vez templada la agitación que supuso la entrada de la delantera del Bayern de Múnich, el cuadro inglés se lanzó nuevamente a por el segundo tanto.

Y en ese ambiente de tragedia, la misma sucedió. Japón, ya con el reloj descontando los segundos para llegar al final, robó un balón y salió al galope a la contra. La inglesa Laura Bassett cometió su función de cortar un peligroso centro, con tan mala suerte que la parábola que describiría el esférico superaba a Bardsley por encima, colándose en su propia portería por toda la escuadra. Un golazo de haberlo anotado en la portería rival, y una desgracia que da a Japón la opción de revalidar el título.

«Sin Laura, no jugaríamos la semifinal»

Laura Bassett estaba en boca de los dos seleccionadores tras el partido. «Es un momento devastador para ella» «pero hay que recordar que, sin Laura, no estaríamos en semifinales, y por eso la apoyan tanto sus compañeras», reconocía el seleccionador inglés Mark Sampson.

«Todas mis jugadoras han dado sangre, sudor y lágrimas por acceder a la final, y todas ellas se merecen regresar a casa como heroínas, porque nadie hasta ahora había logrado meter tanta presión a Japón», añadía.

El preparador nipón Norio Sasaki, por su parte, atribuía el mérito del autogol de Bassett a Nahomi Kawasumi y Yuki Ogimi. «Ellas dos han hecho una gran jugada y Bassett no podía hacer otra cosa que despejar el balón, porque Ogimi estaba justo detrás de ella. Las inglesas han jugado con una movilidad mucho mayor de la que creíamos y eso nos ha impedido jugar como esperábamos. Pero lo cierto es que cuando consigues pasar de ronda, significa que has cumplido con tus objetivos». A.G.