Asiron: «Estos sanfermines ha imperado la alegría y la normalidad»
Joseba Asiron y el equipo de gobierno valoraron ayer cómo han sido los sanfermines del cambio. Insistieron en que han conseguido que las fiestas sean más inclusivas y representativas de todo el sentir de la ciudad y que el chupinazo ha tenido un marcado carácter simbólico este año. El alcalde reconoció que han podido tocar poco el programa heredado, pero que ya se han dado pasos para hacer las fiestas más participativas y que continuarán en esa dirección.

Las fiestas de San Fermín «han mejorado en convivencia y pluralidad», aseguró ayer Joseba Asiron. El alcalde destacó ante todo que «ha imperado la alegría y la normalidad» y que no han sido unas fiestas «cataclísmicas» tal y como había augurado reiteradamente el alcalde saliente, Enrique Maya. Esta normalidad la achacó, en gran medida, a que «muchas veces la ciudadanía es más madura que los políticos».
Asiron sostuvo que la mejoría en la inclusividad de las fiestas se ha notado particularmente en el chupinazo y en la procesión del día 7, que «ha sido la más tranquila de los últimos años». Varios medios le preguntaron por la pitada que recibió al hablar en euskara durante el Pobre de Mí. El alcalde quitó hierro al asunto recordando que siempre se pita al primer edil cuando anuncia que las fiestas han acabado. Aun así, aseguró que él encaja las críticas «con deportividad» y que entiende que hay mucha gente que no le ha votado, por lo que la crítica es «comprensible». Fue algo más tajante cuando los medios insistieron en que los silbidos se produjeron durante su intervención en euskara. «Hay algunos que no quieren entender que esta ciudad ha sido bilingüe siempre. Quien no haya entendido a estas alturas que Pamplona es una ciudad con dos idiomas propios está bastante fuera de sitio», afirmó Asiron.
En cuanto a la igualdad, el equipo de gobierno valoró muy positivamente las campañas populares e institucionales para combatir esta lacra. Informaron también que ha habido cuatro denuncias por intento de agresión sexual durante las fiestas. Pese al descenso, el alcalde insistió en que «mientras haya una sola mujer que se sienta acosada, este seguirá siendo un problema de todos».
Más participación, el reto
Conseguir una mayor participación para las próximas fiestas es el objetivo que se ha impuesto el nuevo Ayuntamiento. De todos modos, valoraron como algo positivo el haber conseguido que el lanzamiento del chupinazo no sea un privilegio del alcalde y los concejales. Y se ratificaron en su decisión de abrir un cauce ciudadano para elegir a La Veleta y el Orfeón para prender un cohete al alimón. «Fue algo simbólico y diferente, menos institucionalizado», aseguró Asiron.
Siguiendo con la idea de la participación, el Ayuntamiento recordó que apenas ha podido tocar el programa que heredó del consistorio anterior, que tan solo han logrado meter mano a algunos «gastos superfluos».
Así, Asiron se comprometió a convocar la Mesa de los Sanfermines en setiembre para comenzar a diseñar unas fiestas distintas para 2016. En este sentido, recordó el fallecimiento de un joven ahogado en el río el pasado día 6 para insistir en que «hay muchas deficiencias» y que hay que revisar todo. Y, en último término, agradeció la labor de las personas que trabajan para que los sanfermines fluyan con normalidad.
Menos denuncias y cambio de gustos en los espacios festivos
Las cifras que dejan los sanfermines son de locura, rozando las mil toneladas de basura, aunque los desechos se han reducido un 0,24%. La basura, al final, es uno de los medios más eficaces para valorar la afluencia de gente a las fiestas de la capital. Y poco se ha movido. Según los cálculos del Ayuntamiento, ha habido 1,4 millones de personas que han acudido a actos organizados por el consistorio, aunque se trata de estimaciones difíciles de cotejar. Aun así, sí que se han detectado movimientos y cambios en los gustos. Por ejemplo, la Plaza de los Fueros, que venía incrementando año tras año su éxito (un 50% desde 2010) ha pinchado en esta ocasión en favor de los conciertos de la Plaza del Castillo. Por su parte, la idea de meter jazz en los sanfermines sigue sin cuajar del todo y dista mucho de ser multitudinaria (3.400) frente a los 29.000 que tiene, por ejemplo, La Plaza de la Cruz, que no levantó cabeza este año pese a que se trajo como gran cosa a Azúcar Moreno. De hecho, casi le duplicó en éxito la verbena de Antoniutti.
Otras de las cifras sensibles han sido la disminución de las denuncias en casi un 20% (aun así, se contabilizaron 1.656, de las cuales un millar fueron por hurto). Por agresión sexual hubo cuatro y el año pasado, 5. Han bajado también los positivos en etilometrías. En total, cinco personas fueron detenidas por delitos contra el tráfico: dos por alcohol y tres por drogas.A. I.

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