Barcina defiende su gestión y dice que está lista para el traspaso

Yolanda Barcina presidió ayer su última reunión de gobierno, tras la cual dio su última rueda de prensa desde el Palacio de la Diputación. Se despidió de este modo de «los periodistas que, con sus críticas, han servido de acicate al Gobierno». La presidenta en funciones no cargó ayer las tintas contra quienes van a sucederle en el gobierno. Tampoco quiso dar consejos y apenas se limitó a repetir el nuevo mantra de UPN, que es «un cuatripartito nacionalista».
Barcina se retira para volver a la Universidad Pública de Navarra, donde tiene una cátedra en Nutrición y Bromatología. Sobre si algún día volverá a optar un cargo público, la presidenta no quiso entrar en futuribles. Insistió en que vuelve a la universidad «y punto». «Vuelvo al sitio de donde salí. Es importante que los políticos vuelvan al lugar de donde salieron. Yo regreso tras 19 años de servicio a la ciudadanía», subrayó.
«Estoy lista para el traspaso», proclamó. La rueda de prensa estuvo centrada en intentar evitar que el nuevo ejecutivo se agarre después a lo de «la herencia recibida». Para ello trajo una serie de gráficos en los que siempre aparecía Nafarroa como la Comunidad puntera en todos los aspectos (comparada con el resto del Estado español) y dando una versión terriblemente edulcorada de la situación en Nafarroa, aunque reconoció que le ha tocado gestionar en unos momentos «complicados».
Barcina dijo haber dejado a Nafarroa con unas cuentas equilibradas y haber despejado la sombra que había puesto en peligro la viabilidad del herrialde: la polémica por el IVA de VW. Así, dio las gracias al ministro Cristóbal Montoro, a su número dos, José Antonio Beteta, y a Rosana Navarro (la negociadora que más pendiente estuvo) por la resolución de la polémica que necesitó de la modificación de la redacción del Convenio. Agradeció también por este acuerdo a la consejera Lourdes Goicoechea, reconocimiento que luego extendió a los miembros del Ejecutivo. Además, recordó que ahora Volkswagen tiene un proyecto de ampliación muy importante que generará empleo.
Sobre hasta qué punto asume su responsabilidad en los malos resultados de UPN, por los cuales ha perdido el Gobierno y ha minimizado su poder municipal, Barcina aseguró que «cada navarro tiene sus motivos para votar lo que vota y yo no me voy a meter en eso». Defendió que UPN ha impulsado un gobierno de progreso, entendiendo como tal «el impulso del inglés y la bajada de impuestos». Según ella, «habrá que ver» si el próximo gobierno sigue con este modelo de progreso, cosa de que puso bastante en duda.

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