Maialen ARRATIBEL
gasteiz

La Frackanpada tomará hoy las calles de la capital alavesa en forma de marcha

Tras una semana llena de actos celebrados con el fin de visibilizar y denunciar la problemática del fracking, la Frackanpada tomará hoy Gasteiz. La jornada en Subilla-Gasteiz, lugar que ha acogido la acampada, arrancará con una marcha que llegará al centro de la capital alavesa hacia el mediodía. El movimiento contra el fracking ha hecho un llamamiento a los y las gasteiztarras para que se sumen, y completen así su último tramo que va desde el parque del Prado hasta la plaza de la Virgen Blanca, donde la movilización se transformará en kalejira.

Sus organizadores destacan que la lucha contra la fracturación hidráulica ha sido, desde sus inicios, de carácter popular y por ello, quieren «traspasar los limites de la Frackanpada» trasladando dicha protesta a las calles de Gasteiz.

Una vez de vuelta en Subilla-Gasteiz, la marcha adoptará un «ambiente más festivo». Para empezar, los asistentes más pequeños tendrán una cita con la visita de Irrien Lagunak. Más tarde, tendrá lugar la creación de arte colectiva Harrizko Eguzkilore y para dar fin a la jornada festiva, llegará el turno de los conciertos, con la presencia de Astalapo, Esne Beltza y las Tea Party.

Además de las personas que han estado los ultimos días en la Frackanpada, los organizadores esperan que hoy se sume más gente de diferentes puntos de Euskal Herria, ya que afirman que esta es «una lucha que afecta a todos y todas las ciudadanas».

Valoración positiva

La Plataforma Fracking Ez valora de forma positiva la acampada internacional celebrada durante esta semana. Según informaron, se han llevado a cabo casi todos los 65 actos previstos. Las charlas, con un centenar de ponentes de todo el mundo, han reunido en torno a 100 personas mientras que el número de asistentes ha sido más reducido en los talleres. «El número de participantes ha sido la adecuada para poder coordinar una semana de llena de iniciativas», manifestaron.

Las reuniones plenarias celebradas al fin de cada jornada han estado, según explicaron, «llenas de participantes» quienes han logrado «llegar a conclusiones, además de tomar decisiones relacionadas con la lucha antifracking».

La acampada ha sido por tanto, esta semana, un punto de encuentro, de formación y de diversión. Pero, según recalcan los activistas, también ha sido un lugar desde el que se ha mostrado a «los perforadores que no lo tendrán nada fácil si vienen a destrozar bienes comunes.