Agustín GOIKOETXEA
gernika

El PNV quiere ser «influyente» en la futura reforma del Estado español

Andoni Ortuzar señaló ayer en Gernika, en un acto político para festejar los 120 años del PNV, que su apuesta es cambiar «nuestra relación con el Estado para mejorar nuestra posición en Europa». El líder jeltzale destacó la importancia de que el partido sea «influyente» ante la futura reforma constitucional española.

El PNV cree que puede aprovechar la crisis política española para mejorar su relación con el Estado, partiendo de que se reconozca el hecho nacional. Su presidente, Andoni Ortuzar, advirtió ayer en un acto en Gernika que se viven momentos convulsos y ellos pretenden «estar presentes para que, pase lo que pase, sea bueno para Euskadi».

No es nuevo el mensaje del líder jeltzale, aunque sí lo dijo en una jornada importante, en la que, por aquello del viaje de una importante representación jelkide a Boise con él a la cabeza, celebraron con 12 días de adelanto el 120º aniversario de la fundación del partido por Sabino Arana. Por tal motivo, junto al joven roble que simboliza para el PNV los derechos históricos, Ortuzar juró en el «suelo sagrado de Gernika» rodeado de una amplia representación institucional, fidelidad «a la causa del pueblo vasco, sin contraponer ni anteponer jamás el interés particular al de la patria».

Rodeado de decenas de cargos públicos y del partido, manifestó que aspiran «a construir una nación con todos». «Siete territorios unidos por un origen común, por una cultura, por un idioma y por la voluntad de su ciudadanía de reconocer su colectividad como nación, de ser dueña de su propio destino en un proyecto jurídico-político propio. Un sujeto político –subrayó el burukide– con ámbitos distintos de decisión».

Tras una puesta en escena cuidada en un lugar simbólico como es la Casa de Juntas de la villa foral vizcaina, el presidente del EBB desplegó un discurso más pragmático, cercano a su praxis política diaria, con el aval que le dan los últimos resultados electorales y el pacto suscrito con el PSE en la CAV. El líder jeltzale atribuyó a su partido que la conciencia nacional sea «más fuerte que nunca» en virtud a las cotas de poder institucional alcanzadas.

Como en los años setenta

Ortuzar dijo que la actual coyuntura política en el Estado español «se parece mucho a los que vivieron nuestros antecesores a finales de los años setenta. Años de cambios, de dudas y zozobras, pero también de oportunidades». De ahí que abogase por aprovechar y crear ese nuevo escenario que beneficie a sus intereses.

Su apuesta es por recuperar protagonismo en la futura reforma constitucional española, «que aquello que no fue posible en el 78 lo sea ahora. Que sean reconocidos nuestros derechos nacionales. Que cambie nuestra relación con el Estado para mejorar nuestra posición en Europa». Aclaró que todo hipotético acuerdo solo será posible «desde el reconocimiento de nuestro hecho nacional, solo desde la soberanía, solo –insistió– desde la correspondencia mutua, solo desde el pacto entre iguales».

Haciendo mención al manifiesto que había hecho público media hora antes en el recinto foral, señaló que «ningún pueblo es más en dignidad que otro y defendemos el derecho a ser, a existir y a convivir conforme a la voluntad, al carácter y a los valores de nuestro pueblo».

Ante su militancia, dejó claro que no renuncian «ni a una sola de las conquistas que durante tantos años hemos alcanzado en el objetivo de ser, cada día menos dependientes de los demás». Andoni Ortuzar añadió que su vocación nacional no es solo una reivindicación política», destacando que «la patria es mucho más que un territorio. Son las personas que en ella se identifican».

«Derecho a la felicidad»

Su trabajo, remarcó en el tramo final de su alocución, es «por el derecho a la felicidad de los vascos y las vascas». Por ello, proclamó que «no habrá gobierno en España o en Francia que nos impidan seguir abriendo brecha para alcanzar las máximas cotas de bienestar, de calidad de vida, de cohesión y de convivencia para nuestro pueblo».

La apuesta por el «autogobierno», que no independencia, quedó meridianamente claro en su intervención ante cientos de cargos y militantes jeltzales, aunque ya antes el lehendakari había fijado su discurso en esos términos al aseverar tras hacer referencias a Sabino Arana y José Antonio Agirre que el PNV no aceptará nunca «el recorte de nuestras capacidades, la recentralización y las limitaciones a la libre voluntad democrática de la ciudadanía vasca».

Iñigo Urkullu declaró que van a seguir trabajando desde su partido para que «el ‘ser’ nacional de Euskadi encuentre el reconocimiento y acomodo en el concierto de pueblos y naciones del mundo». Un modelo, enfatizó, en base a los derechos históricos, aunque con la mirada puesta en Europa.

Su compromiso, remarcó, es «con las instituciones del autogobierno, la construcción social y nacional, la participación en el proceso de integración de Europa. En el momento de cambio y transformación actual, Urkullu defendió «trabajar con las dos manos: responder a las necesidades del día a día y a las aspiraciones de futuro de nuestro pueblo».

 

Despliegue de cargos institucionales en un espacio público acotado

En el acto de celebración de los 120 años del PNV destacó la amplia representación institucional que acudió a Gernika, ensalzando el mensaje transmitido por Andoni Ortuzar de que nunca tuvieron tal número de cargos públicos. La nómina fue extensa, empezando por el lehendakari, consejeros de su gobierno, la presidenta de la Cámara de Gasteiz y parlamentarios, los tres diputados generales y presidentes de las cámaras forales, junteros, diputados y senadores, la europarlamentaria Izaskun Bilbao, así como alcaldes encabezados por los de Bilbo, Donostia y Gasteiz.

No pasó por alto la presencia del vicepresidente primero del Parlamento de Iruñea, el jeltzale Unai Hualde, y tampoco la de Manu Ayerdi, parlamentario navarro y futuro vicepresidente económico en el Ejecutivo de Uxue Barkos, que asistió en su condición de presidente del NBB, responsabilidad de la que tendrá que cesar. Su homólogo del GBB, Joseba Egibar, no estuvo.

El PNV dispuso en exclusiva, por espacio de unas horas, del exterior de la Casa de Juntas para un acto de partido, lo que motivó alguna queja de los turistas que acudieron al recinto foral a visitarlo y no pudieron acceder a él.

Desde el cercano auditorio se pudo seguir en directo a través de una pantalla el juramento solemne. Más tarde, el acto político, en el que tomaron la palabra Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar, comenzó entonando el ‘‘Eusko Abendaren Ereserkia’’ y finalizó entre palmas a ritmo de música disco. A.G.