Or Konpon entronó al rey Léon

Desde su creación en 1978, Or Konpon se puso las pilas para contrarrestar la «mala reputación» que tenían en aquellos años las fiestas de Baiona. «Decidimos que había que recuperar el ambiente festivo sano y ofrecer otras opciones también durante el día».
Fue así como instauraron la vestimenta roja y blanca e, inspirándose en el Celedón gasteiztarra, crearon un «personaje simpático que tuvo un éxito inesperado. Con los años se ha convertido en uno de los símbolos más fuertes de la fiesta», recuerda André Lascoumes, presidente de esta peña archiconocida en la capital labortana que cuenta con 60 miembros, todos hombres. «Funcionamos como la mayoría de sociedades de hegoalde y las mujeres suelen venir como invitadas», matiza seguro de que «con los jóvenes ese debate será ineludible».
Detrás del rey Léon vino el resto de la corte, el obligado desfile diario entre txistus y gaitas hasta la plaza del ayuntamiento para despertar al rey Léon y el día dedicado a los niños en cuya organización participan junto con otros grupos.
La actividad de Or Konpon durante las fiestas se extiende, además, a la apertura al público para el poteo de la tarde-noche de su preciosa casemate, ubicada en la muralla que da al campo de rugby Christian Belascain, al final de calle de España. Pero aún hay más, los txistularis «del que forma parte el conocido txistulari Philippe Saez», gaiteros y la coral mixta de 30 personas –«en esta sí participan mujeres»– animan las calles de la capital labortana. También organizan conciertos o la exhibición de joteras venidas de Iruñea.
Innovando
Además, este año, los más jóvenes –«hay algunos, aunque la mayoría ya tenemos cierta edad», dice Lascoumes– van a apostar por la innovación. Y es que, por primera vez, han organizado el campeonato de lanzamiento de alpargatas en la puerta de España. «¿Quién sabe? quizás conocerá un éxito como el rey Léon y dentro de unos años se convierte en una tradición», bromea.
Desde luego humor no le falta y su implicación en las fiestas va más allá de su rol como presidente de la peña. Tras la desaparición del mítico Arnaud Saez, autor durante largos años de los carteles de las fiestas de la capital labortana, el propio André Lascoumes realizó varios. «Arnaud era mi padre adoptivo. Después de su muerte, durante cuatro años hice yo los carteles. Este año también presenté uno pero no ha salido elegido».
Lascoumes diverge en el número de colectivos que se autodenominan peñas. «Dicen que hay unas 90 pero, en realidad, seremos unas 45 las que mantenemos una actividad durante todo el año. El resto solo abren en las fiestas y no participan en la vida asociativa bayonesa», asegura. La suya organiza actos culturales, deportivos –«menos ahora que los exjugadores de rugby o pelota hemos envejecido» – y, obviamente, gastronómicos. «Organizamos concursos interpeñas como el de marmitako en Baiona y participamos en otros. Hemos solido ganar también en algunos en Donostia y este año, hemos ganado el pintxo de oro en el campeonato entre 23 peñas», relata.
Sea como fuere, Or Konpon aporta de buena gana su granito al ambiente «sobre todo en la calle que es donde está la fiesta y no solo en la peña» concluye.
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