Fernández Díaz se parapeta tras la excusa de unas amenazas a Rato
Tras la polémica surgida por la reunión que mantuvo con Rodrigo Rato, el ministro del Interior se atrinchera. Jorge Fernández Díaz no la considera reprochable «ni legal ni éticamente» y se escuda en supuestas amenazas al exvicepresidente imputado en el «caso Bankia» para justificar un encuentro en el que, afirma, no se trató nada más.

Tal y como había anticipado el martes el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, la comparecencia a petición propia del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ayer en la Comisión de Interior del Congreso sobre la reunión que el pasado 29 de julio mantuvo con Rodrigo Rato no tuvo «nada de particular», dado que negó que en ella trataran ningún tema relacionado con la situación procesal del exvicepresidente del Gobierno y justificó el encuentro en que este le expresó su preocupación por su seguridad y la de su familia.
En concreto, Fernández Díaz señaló que Rato le mostró su inquietud por la retirada de los servicios de protección que tiene, al igual que todos los expresidentes y exvicepresidentes del Gobierno y exministros del Interior. Así, insistió en que durante el encuentro el exministro de Economía le trasladó las «graves amenazas y ofensas» que están recibiendo tanto él como personas de su entorno, especialmente a través de las redes sociales.
Por ello, el titular de Interior defendió que esa reunión está «más que justificada», porque, aunque la situación judicial del expresidente de Bankia no es de su «incumbencia» sí lo es su seguridad, «más allá de la incomodidad y la inoportunidad» que pudiera provocar el recibimiento. Remarcó que fue por ello por lo que decidió recibirle en su despacho «con luz y taquígrafos» y no en un «piso franco», porque consideró que «legal y éticamente» no era reprochable.
Tras insistir en la «naturalidad y normalidad» del encuentro con Rato, imputado por delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales, Fernández Díaz afirmó que desconoce el contenido de las investigaciones que pesan sobre el exbanquero. Una declaración que choca con la versión de Rato, según la cual hablaron también de la investigación judicial abierta contra él.
Amaiur lo ve claro
Las explicaciones del ministro, en cambio, no convencieron a la mayoría de los representantes de la oposición –salvo a los de PP y UPN– que acudieron a la Comisión y que habían apelado a que aclarara las circunstancias del encuentro con Rato después de que se hiciera público.
Así, el portavoz de Amaiur en el Congreso de los Diputados, Xabier Mikel Errekondo, insistió en que la Fiscalía debería investigar la reunión porque, a su juicio, existe la sospecha de que el expresidente de Bankia haya podido decir que, «o arreglan su caso, o tira de la manta».
El portavoz del PNV, Aitor Esteban, pidió la dimisión de Fernández Díaz por una reunión que calificó de «innecesaria, inaceptable e injustificable». A su juicio, el ministro del Interior ha perdido la credibilidad con este encuentro «legal y éticamente reprochable».
Tras considerar que las explicaciones ofrecidas por el ministro no aclaran nada, subrayó que el representante gubernamental no puede «permitirse el lujo» de reunirse con un imputado e investigado por la Policía, en este caso por varios delitos de corrupción.
También el diputado de Geroa Bai, Bixente Serrano Izko, se expresó en este mismo sentido y, tras sumarse a la petición de dimisión, afirmó que ha quedado acreditado el «trato de favor» hacia Rato.
Por su parte, Antonio Trevín (PSOE) planteó al ministro si acordó con Rato un «pacto de silencio» entre él y el Gobierno o qué relación existe entre esa reunión y la negativa del exvicepresidente del Gobierno a declarar ante el juez.
Algunas asociaciones de jueces y fiscales también calificaron de insuficientes las explicaciones ante lo que consideran trato de favor.

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