GARA
LA HABANA

Las FARC-EP denuncian operativos militares aunque mantienen la tregua

El Secretariado de las FARC-EP denunció ayer en una carta a los organismos encargados de verificar la tregua unilateral que entró en vigor el 20 julio operativos militares en varias zonas de Colombia. No obstante, reiteró su intención de mantener el cese de hostilidades.

El Secretariado del Estado Mayor de las FARC-EP denunció dos bombardeos contra unidades de la guerrilla en el departamento del Putumayo así como operaciones terrestres en Antioquia, Caquetá y Cauca. En estos ataques, precisó, murieron tres guerrilleros, otros tantos están desaparecidos y una guerrillera fue capturada.

«Es consenso nacional que ya no tiene validez dialogar en medio de las detonaciones y el ruido de los fusiles. Por eso, no se entienden estas agresiones a una guerrilla en tregua; que como es lógico, las unidades guerrilleras están en el derecho de responder apelando a la legítima defensa», remarcó. Advirtió de que «lo más sensato por parte del Gobierno es no continuar tratando de sacar ventaja militar de este gesto humanitario de la insurgencia; por ese camino, podemos terminar regresando a situaciones como las que se originaron a raíz de la masacre de guerrilleros en Guapi, Cauca».

El Secretariado censuró también «el negacionismo» por parte del Gobierno de la existencia del paramilitarismo, que «sigue siendo uno de los principales obstáculos en el camino de la paz; tal como lo demuestra la parálisis del proyecto piloto de descontaminación de explosivos en El Orejón, debido a las amenazas de los paramilitares».

«Tampoco es comprensible, seguir empeñados en una estrategia de judicialización contra las FARC-EP, mediante la fabricación de expedientes amañados», añadió.

Por ello, exigió «cesar este tipo de hostilidades y poner freno a la ofensiva mediática que pretende desconocer el carácter político de la insurgencia».

En este sentido, instó a «revisar» la situación jurídica de los condenados y procesados por «pertenencia o colaboración» con las FARC y de los «más de 9.000 prisioneros políticos y de conciencia, víctimas de los denominados falsos positivos judiciales». En su comunicado, el Secretariado remarcó que «una Colombia en paz con democracia, presupone terminar con semejante aberración».

Como primer paso, propuso rebajar «el terrible hacinamiento» en las prisiones y mejorar las condiciones de vida en su interior «organizando patios especiales para los prisioneros políticos y de guerra».