Redención
La foto es de 1936, tres años después de que Bertolt Brecht huyera de Alemania tras el incendio del Reichstag. Está en París, y aunque tiene 37 años peina ya hacia atrás su escaso pelo. Parece el empollón de la clase. Sentado en un sofá, tieso como un palo, con su mano izquierda sobre la derecha y ambas sobre el regazo. Se nota que está posando. Parece uniformado: una chaqueta demasiado grande, pantalón a juego y la corbata apretándole el cuello. Sus enormes y redondas gafas sobre un rostro que quiere sonreír. Del bolsillo de su chaquetón sobresale un lapicero. Pero lo más curioso de la foto no se ve. El fotógrafo es David Seymour; hasta hace poco su nombre era Devid Szymin, y hace solo seis años, en 1930, este entonces estudiante polaco había sido uno más del piquete de jóvenes nazis que había intentado boicotear en el Teatro de la Ópera de Leipzig el estreno de “Ascenso y caída de la ciudad Mahagonny”, demoledor drama antifascista del creador del Teatro Didáctico y dramaturgo marxista Bertolt Brecht.
Seis años después, convertido en fotógrafo, renegado del nazismo y exiliado él también, retrata con admiración a Brecht. Cuatro mil negativos perdidos con imágenes de la guerra civil española de Capa, Gerda Taro y del propio Seymour se encontraron en 2007 en la famosa “maleta mexicana”. En algunas de ellas Seymour retrata a un Lorca desconocido en el Madrid de días antes del alzamiento y de su marcha a Granada o a un miliciano Miguel Hernández recitando sus poemas a sus compañeros del frente.

Irainak txapeldunari bere hizkuntza erabiltzeagatik

«Usaban a Dios para someter a las internas, para meternos miedo»

La RDC registra el peor desastre minero del mundo en 60 años

Un vídeo prueba el disparo directo a Iker Arana, que perdió un testículo
