Colombia descarta romper relaciones con Venezuela
Partidarios del Gobierno de Maduro se manifestaron ayer en respaldo al cierre de la frontera con Colombia, una medida que calificaron de «necesaria para mantener la paz». Bogotá descartó romper relaciones.

Colombia solicitó ayer la convocatoria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) el próximo lunes para decidir si se celebra una reunión de consulta de cancilleres que aborde la crisis fronteriza. La canciller colombiana, María Ángela Holguín, descartó una ruptura de relaciones con el país vecino.
«Esto es un tema humanitario de carne y hueso, y eso es lo que vamos a mostrar. Romper relaciones con Venezuela es algo que es impensable e imposible, por eso se necesita de la ayuda de terceros. Es muy difícil», sostuvo en una entrevista.
La tensión diplomática entre ambos países aumentó el jueves con la llamada a consultas de sus respectivos embajadores.
El congresista colombiano Iván Cepeda advirtió de «la exportación de paramilitarismo. Eso no es una cosa inventada, no es el producto de la febril imaginación de cualquier presidente en América Latina; es un hecho, hay grupos paramilitares que operan en nuestras fronteras y el tráfico de drogas se ha convertido en transnacional», aseguró a la emisora RCN.
Las FARC, «cesar la perfidia»
Desde La Habana, la delegación de las FARC-EP advirtió de que «Venezuela –país acompañante del proceso de diálogo junto a Chile– es y seguirá siendo fundamental para la paz» y abogó por «buscar mediante un diálogo constructivo y sincero, la normalización de la situación en la frontera». Propuso «la conformación de una zona binacional de integración y desarrollo».
«Hay que cesar la perfidia que significa trasplantar el paramilitarismo que tantas victimizaciones ha causado en Colombia», subrayó. «El cangro del paramilitarismo no puede destruir los lazos de concordia que históricamente han hecho de Colombia y Venezuela una misma familia», incidió.
«Como pueblos armados tenemos que unirnos para que prevalezca la paz cerrándole espacios a la crispación y al guerrerismo, haciendo que resplandezca el derecho de los pueblos por encima de todos aquellos que quieren mediante la guerra económica y todo tipo de conspiraciones, desestabilizar el gobierno de Maduro», insistió.
El expresidente Uribe, a quien Maduro acusa de dirigir acciones paramilitares y desestabilizadoras en contra de su Gobierno, pidió al Ejecutivo de Santos que «tome medidas enérgicas contra el dictador –en alusión a Maduro– sin importar lo que ocurra con las FARC en La Habana. El tirano no debe continuar como garante de paz».
En Venezuela, partidarios de Maduro se manifestaron ayer en varias ciudades para respaldar el cierre de la frontera y la promulgación del estado de excepción en cinco municipios fronterizos. «Raya en la inmoralidad la posición que tiene el Gobierno colombiano, total y absolutamente inmoral: más de cinco millones de hermanos colombianos viven acá y no los vamos a echar, pero ocúpense ustedes de los ocho millones y medio de colombianos que viven en el norte de Santander, no nos los achaquen a nosotros», dijo el presidente del Parlamento, Diosdado Cabello.

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