IRATXE FRESNEDA
Periodista y profesora de Comunicación Visual

Corazón silencioso

Alas puertas de Zinemaldia dos películas, llegadas gracias a la prolífica producción escandinava, habitan estos días las carteleras: “Una segunda oportunidad” de Susanne Bier y “Corazón silencioso” de Bille August. Ambas fueron proyectadas en el pasado festival de Donostia; sin embargo, nos quedamos con la del oscarizado Bille August (“Pelle el conquistador”, 1987). Haciendo uso de los mínimos recursos, “Corazón silencioso” trata con delicadeza, sobriedad y naturalidad el tema de la eutanasia. Aglutinando un reparto actoral de un nivel extraordinario, entre ellos Paprika Steen y la fantástica Ghita Norby, la gran dama danesa de la escena teatral y cinematográfica, August consigue que los diálogos fluyan, que el espectador se olvide de la cámara y que se introduzca en los últimos momentos que pasaran juntos tres generaciones de un clan familiar. El corazón de la historia es el ejemplo de lo que puede ser la clave para dar con la emoción en el cine: una despedida en la que las personas implicadas saben que jamás volverán a verse. Pero August convierte la tragedia de la muerte, alejándose del tono melodramático, en la celebración de la vida y en la aceptación del final. Ambas cuestiones vistas desde un prisma nórdico, obviando plañideras. Sin llegar a la perfección, contando “la historia de siempre”, la película rezuma el aroma de las manos de su diseñadora de producción, Jette Lehmann’s, habitual de Lars von Trier (“The Kingdom” en televisión y el filme “Melancholia”) y de series como “The Killing”.