Ninguno de los favoritos gana en la primera jornada
Los cuatro clasificados en la Final Four y el aspirante PSG pinchan lejos de casa.

La 1ª jornada del nuevo formato de la Champions no pudo ser más sorprendente. Los cuatro participantes en la Final Four de Colonia –y también el PSG de Karabatic– se estrenaban en pista rival, y ninguno pudo ganar.
El Barcelona perdía en la pista del Rhein Neckar (22-21, 10-9 al descanso); el Kiel también en Zagreb (29-22, 13-11); el Kielce polaco no podía con el Pick Szeged húngaro (31-30, 17-14); y solo el Veszprem empataba en casa del Wisla Plock polaco (27-27, 11-13).
Lo más llamativo ocurría en (y tras) este partido. Los húngaros fueron por delante desde el inicio y llegaban con su máxima renta (22-26) a siete minutos del final. Pero entre el pivote portugués Rocha (9 goles en total) y el extremo Zhitnikov se repartieron los últimos goles del Wisla, logrando el empate, con último gol del ruso a 4 segundos del final. La derrota no debió caer demasiado bien en el seno del club húngaro, que ayer comunicaba en su página web la rescisión del contrato de su entrenador, el malagueño Carlos Ortega, que había llegado al club en el 2012.
Lo del Barcelona en su visita al Rhein-Neckar Löwen ilustra lo difícil que es jugar en Alemania, y más si llegas como el mejor equipo del mundo y todos los rivales se empeñan en ponerte a prueba. Hace un par de semanas el Füchse Berlin (donde jugaba Iker Romero hasta su retirada al final de la pasada campaña –el club colgó su camiseta con el nº 18 en el techo de su pabellón, la Madriguera de los Zorros, algo que solo había hecho dos veces antes desde sus inicios en los 80–) le vencía en semifinales de la Superglobe en Doha, y el domingo caía en Mannheim en un partido de corte defensivo en el que ambos porteros (Saric y Appelgren) estuvieron soberbios.
El Barcelona sufre en Alemania
Era la 28ª vez que el Barça jugaba en Alemania, con un balance de 20 derrotas, 6 victorias y 2 empates. Un suplicio. El extremo Gensheimer marcó 6 goles, pero el jugador más decisivo del equipo alemán fue el central suizo Schmid (5), mientras Lazarov (6) destacaba por el Barça.
Y una curiosidad. Aunque Alemania es el país más representado en esta Champions League, con 3 clubes (Kiel, Flensburg y Rhein-Neckar), solo hay 33 jugadores germanos en los 28 equipos participantes, lo que les sitúa en la 10ª plaza del ranking liderado por los daneses (54).
El THW Kiel cayó el año pasado en Croacia (27-25), y esta vez le fue aún peor. Los alemanes viajaron preocupados por las bajas de sus dos extremos izquierdos «titulares» Klein y Jansen, pero al final el que mejor lo hizo fue su sustituto, el joven Dahmke, que marcó 9 goles y fue su máximo anotador. El Kiel ganaba 18-20 a falta de un cuarto de hora, pero a partir de ahí se vino abajo, encajando un parcial de 11-2. Entre toda su primera línea (Duvnjak, Cañellas, Weinhold, Vujin y Dissinger) solo pudieron marcar 6 goles de 21 remates. Demasiado poco. 76% de acierto cara al gol de los croatas, por 52% de los alemanes.
En Hungría el Pick Szeged parece decidido a repetir su papel de equipo revelación de la pasada edición, y el central esloveno Bombac (que el año pasado hizo un dúo letal con el lateral zurdo Balogh) se exhibió con 11 goles de 14 remates. El Pick llegó a ponerse 31-26 a cinco minutos del final, pero se durmió y a punto estuvo de pagarlo caro, si Ilyes no llega a blocar el último tiro de Bielecki. En este partido reaparecía Nico Mindegia tras su lesión de rodilla, marcando dos goles, mientras Julen Aginagalde era el máximo anotador del Vive Kielce, con 6 de 7 remates.

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