Dabid LAZKANOITURBURU

Occidente se resigna a una transición con Al Assad ante Rusia

Noqueado por su falta de un plan para Siria y angustiado por la avalancha de refugiados, Occidente parece dispuesto a transigir ante la exitosa política de hechos consumados de Rusia y acepta ya un papel del presidente Al-Assad en una eventual transición. Putin mantiene su doble ofensiva diplomático-militar con maniobras en la costa siria.

Mientras Rusia prosigue con su doble ofensiva diplomática y militar en Siria, Occidente es incapaz de ofrecer un plan alternativo y muestra una creciente ansiedad ante el atolladero sirio, acentuada por la avalancha de refugiados a Europa. Al punto de que las principales cancillerías occidentales están comenzando a admitir que habrá que dialogar con el presidente, Bashar al-Assad, y asumen ya que tendrá que tener un papel siquiera en la transición.

A dos días del inicio de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, Moscú sigue aumentando la presión al anunciar ayer maniobras militares navales en el Mediterráneo.

En paralelo, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha logrado una reunión el lunes con su homólogo estadounidense, Barack Obama, quien ofrecerá su discuso ante la ONU ese mismo día. Un responsable de la Administración estadounidense justificó que el inquilino de la Casa Blanca haya accedido al encuentro asegurando que sería «irresponsable» rechazar el diálogo con Moscú sobre Siria y Ucrania.

Putin abogará la próxima semana en su discurso ante la ONU por una gran coalición internacional contra el Estado Islámico (ISIS) que incluya al régimen de Bashar al-Assad.

Críticas para la galería

Los gobiernos británico y francés y la OTAN mostraron ayer su «preocupación» y «perplejidad» por el reforzamiento de las capacidades militares rusas en Siria. «¿Qué busca Rusia, apuntalar su posición histórica en Siria, proteger a Al-Assad o atacar a Daesh (acrónimo árabe del ISIS)?», preguntaba ayer el ministro de Defensa francés, Jean-Yves Le Drian. «Le toca responder a Rusia», sentenció, sin darse cuenta, o acaso siendo consciente, de que Rusia busca las tres cosas a la vez.

Por de pronto, y con el menú sirio sobre la mesa, el jefe de la diplomacia francesa, Laurent Fabius, tenía previsto reunirse ayer en una cena de trabajo con sus homólogos británico, Philip Hammond, alemán, Frank Steinmeier, y con la responsable de Exteriores de la UE, la italiana Federica Mogherini.

«Se trata de clarificar un poco las posiciones, de saber lo que unos y otros entienden por transición política en Siria y de llevar una postura común de la UE ante la ONU», avanzó una fuente diplomática gala.

La canciller alemana, Angela Merkel, concedía el miércoles que Al-Assad es un interlocutor ineludible para resolver la crisis siria. «Hay que hablar con muchos actores, y eso incluye a Al-Assad y a otros», señaló, citando igualmente a Rusia e Irán, aliados de Damasco.

El propio Fabius aseguraba a comienzos de semana que habría que incluir a elementos del régimen –citó expresamente al Ejército– en un futuro acuerdo en Siria, aunque excluyó expresamente a Al-Assad.

Mientras se asiste a una rehabilitación del presidente sirio en la derecha francesa –y en la española–, el presidente galo, François Hollande, apuesta por una nueva conferencia de la ONU sobre Siria.

Ni siquiera EEUU mantiene, como condición previa antes de cualquier negociación sobre una transición en Siria, apartar a Al-Assad. El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, insiste en que Al-Asssad debe irse pero matiza que el calendario es ahora «negociable».

Olvidarse de Siria como sea

Los expertos coinciden en que, aunque no lo verbalize expresamente, Occidente quiere salir como sea del atolladero sirio, incluso rehabilitando a Al-Assad.

Y muchos de ellos advierten de que una eventual rehabilitación del presidente sirio es un «error de lectura» que no resolverá ni el drama de los refugiados ni la amenaza yihadista.

Una advertencia que cae en saco roto cuando el rearme ruso en Siria ha coincidido con una ofensiva del Ejército sirio contra el ISIS, que se ha convertido en el principal enemigo, y acaso en el espantajo, al que echar la culpa de todo lo que pasa en Siria. Y en el Mediterráneo.

 

La ciudadela de Palmira sufre daños por los bombardeos

La ciudadela de la ciudad de Palmira ha sufrido daños en los bombardeos del Ejército sirio contra el ISIS, según un experto en arqueología y el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Cheikmus Ali, de la Asociación para la Protección de la Arqueología Siria, confirmó a la agencia AFP daños en la ciudadela, construida en el siglo XIII por los mamelucos e inscrita, como las ruinas romanas, como patrimonio mundial de la humanidad por la UNESCO.

Militantes opositores de Palmira confirmaron daños en la ciudadela, no confirmados por Maamun Abdelkarim, director de Museos y Antigüedades de Siria por el corte de las comunicaciones con la ciudad.GARA