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Occidente ya no descarta una salida con Al-Assad

Las potencias occidentales –desde EEUU al Estado francés o Gran Bretaña– ya no descartan una salida a la guerra siria en la que el actual presidente, Bashar Al-Assad, pueda jugar un papel en una negociación o en una eventual transición política. Por su parte, Irán y Rusia toman la iniciativa diplomática y militar proponiendo un plan de acción contra el ISIS «entre todas las partes implicadas», a la vez que coordinan sus acciones militares sobre el terreno.

El presidente iraní, Hassan Rohani, se declaró ayer dispuesto a discutir con Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea un «plan de acción para perseguir a los terroristas» en Siria, en un momento en el que la República Islámica adquiere un papel más relevante en la región tras el acuerdo nuclear con las grandes potencias y en el que estas ya no exigen la salida inmediata del presidente Bashar Al-Assad.

«Debemos hablar de todas las opciones en el futuro con el Gobierno sirio y todas las partes implicadas», señaló Rohani, insistiendo en que el abandono del poder por parte de Bashar Al-Assad «solo puede ser decidida por los propio sirios».

Si hasta ahora Occidente exigía la salida incondicional de Al-Assad, algunas posiciones han comenzado a ablandarse. El presidente francés, François Hollande –hasta ahora en una de las posturas más inflexibles– aseguró que negociará «con todos» y no descarta «a nadie» en la búsqueda de una solución política, insinuando un posible papel del presidente sirio, aunque señaló que «el futuro de Siria no puede pasar por Bashar Al-Assad». Más claro fue el primer ministro británico, David Cameron, que afirmó, en una entrevista en la cadena Sky, que Al-Assad podría formar parte de un futuro gobierno de transición aunque «está claro que no puede formar parte del futuro de Siria a largo plazo».

Se suman así a la postura que ya han expresado desde la canciller alemana, Angela Merkel, hasta el propio secretario de Estado de EEUU, John Kerry, quien puntualizó que Al-Assad debe irse pero el plazo es negociable. También el presidente turco, Recep Tayipp Erdogan, indicó que la transición puede incluir al presidente sirio.

Kerry instó además a Rusia y a Irán a utilizar su influencia para negociar con Al-Assad. Precisamente, Moscú y Teherán han empezado a mover sus piezas diplomáticas y militares. El presidente ruso, Vladimir Putin, propuso una nueva coalición en Siria para combatir al Estado Islámico (ISIS), la víspera de un encuentro decisivo con su homólogo estadounidense, Barack Obama, en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de la ONU. A la vez que refuerza su presencia militar en el país árabe, el Kremlin ha formado su propia alianza contra el ISIS, y de paso de apoyo a Damasco, junto a Irak, Irán y Siria. Putin indicó que pretende crear «un marco de coordinación». «Nos gustaría tener una plataforma común para una acción contra los terroristas», explicó.

Rusia critica el primer bombardeo francés

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso consideró que el ataque aéreo del Estado francés contra las posiciones del ISIS en Siria, sin la autorización de Damasco ni del Consejo de Seguridad de la ONU, es «el exterminio del derecho internacional ante los ojos» de todo el mundo. «¿Con qué derecho actuáis en el territorio soberano de un país sin consultar con su Gobierno legítimo, que lucha valientemente contra ese mismo ISIS?». Así se dirigió a París la portavoz de la cancillería rusa, Maria Zajarova. Esta diplomática también criticó duramente las declaraciones del primer ministro francés, Manuel Valls, quien justificó los bombardeos como una acción «en legítima defensa», al manifestar que el objetivo son los centros de los yihadistas del ISIS en los que se forman a «quienes atacan a Francia».

Aviones de las Fuerzas Armadas francesas bombardearon por primera vez posiciones de los yihadistas en Siria, cerca de Deir al Zur, y Valls aseguró que los bombardeos continuarán «el tiempo que sea necesario».GARA