McDonell presenta el plan económico de Corbyn que ya inquieta a la City
El «ministro de Economía en la sombra» John McDonell presentó en el Congreso del Partido Laborista que se celebra en Brighton su esperada propuesta económica. Prometió un debate adulto y no ridículos eslóganes, ser «agresivos» y no aceptar la «inevitable austeridad».

En medio de una gran expectación y de una campaña para presentar a los laboristas de Corbyn como gente experta en gastar dinero e ineficaz a la hora de conseguirlo, de dañar su reputación como gente competente para lidiar con los desafíos de la economía, ayer se conocieron las líneas maestras del proyecto económico –conocida con el nombre de «Corbynomics»– que defenderá la nueva dirección. El «ministro de Economía en la sombra» de Corbyn, John McDonell, fue el encargado de presentar en el Congreso del Partido Laborista, la que consideró como «enorme tarea de cambiar el discurso y la dinámica económica de este país».
Alejándose de eslóganes infantiles, adelantó que serían «agresivos equilibrando las cuentas y los déficits», pero que «rechazarían la austeridad como mecanismo para hacerlo». Apostó por la inversión pública para dinamizar el crecimiento económico, anunció el fin de las exenciones fiscales de los ricos y se comprometió a luchar contra «la lacra» de la evasión fiscal. Además, se mostró partidario de la nacionalización del sistema ferroviario y de revisar el mandato del Banco de Inglaterra, señalando que debería ampliarse para incluir otros «deberes económicos» y alejarse del mero control de la inflación.
Críticas de la City
Sintiéndose amenazadas por la posibilidad de que las grandes corporaciones –McDonell citó expresamente algunas– paguen más y no encuentren refugio en el «dorado de la City», sus más importantes portavoces como el director general de la Cámara de Comercio británico, John Longworth, criticaron al «gran Estado» que pretende implantar Corbyn y que «confunde crecimiento con control estatal de la economía y de todas las facetas de los negocios».
Se mostró muy preocupado y sugirió una rebelión de los sectores «pro business» del laborismo ante lo que consideró una «intervención dañina en los negocios». Exigió asimismo que el candidato laborista a la alcaldía de Londres, Sadiq Khan, hiciera algo para dar seguridad a la City y evitar que la industria financiera global viera a Corbyn como una «amenaza vital».
Corbyn «ficha» a Stiglitz y Piketty como asesores
Como hicieran antes otros gobiernos y partidos de izquierda, los laboristas también han «fichado» al premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, y al autor del best-seller “El capital en el siglo XXI”, Thomas Pikkety. Ambos formarán parte de un comité de asesoramiento sobre políticas macroeconómicas que se reunirá trimestralmente para ofrecer propuestas y enfoques a Jeremy Corbyn.
Conocidos por su oposición a las políticas de austeridad, ambas figuras se han mostrado ilusionadas con su nueva tarea y han mostrado su apoyo a dos de los temas estrellas de la propuesta económica de Corbyn: la creación de un banco público de inversiones a capitalizar mediante la cancelación de los desgravaciones y subsidios del sector privado; y el «people’s quantitative easing», una especie de distribución masiva de dinero recién emitido por el Banco Central a cooperativas de vivienda, corporaciones locales y bancos regionales de inversión, en definitiva, a toda organización que pudiera desarrollar proyectos de infraestructuras. M.Z.

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