«Me convertí en escritora porque sé lo que es que prohiban la palabra»
Nacida en Nueva York, pasó gran parte de su infancia en Ziburu y vive en Londres. Su estancia en Euskal Herria ha marcado su obra y su vida privada, ya que viene todos los veranos a Sara. La mayor parte de su extensa creación son obras de teatro. Escritora en la Royal Court Theatre en sus comienzos, ahora es consejera de Royal Academy of Dramatic Art. Es profesora en la University of East Anglia.

Su aura cosmopolita y su cercanía acogedora muestran a una mujer que refleja lo que trata de transmitir a través de su obra. Temas universales que se inspiran en “pequeñas” culturas como la vasca. Invitada por el colegio de Seaska en Ziburu, Timberlake Wertenbaker habló a los adolescentes del amor a la lengua, y finalizó su conferencia con la frase «herria da gorputza, hizkuntza bihotza».
Los alumnos del colegio Piarres Larzabal están estudiando su obra «The ash girls» en clase de inglés y usted impartió una conferencia. ¿Cómo ha llegado hasta aquí?
Crecí en Ziburu y paso los veranos en Sara. Cuando era pequeña estaba en la escuela pública, aquí no existía la ikastola todavía. En las clases de inglés están estudiando una de mis piezas de teatro y, cuando en el colegio supieron que estaba aquí, me invitaron.
¿De qué hablaron?
Primero me hicieron preguntas, en muy buen inglés, sobre mí y sobre la obra de teatro. Les hablé un poco de la obra, cual había sido mi inspiración. Es una interpretación de “Cenicienta”, les expliqué como lo hice, lo que me inspiró. Cogí los pecados mortales y creé una especie de monstruos psicológicos.
¿Como fue que una familia de orígenes ingleses y americanos acabase viviendo en Ziburu?
A mis padres les gustaba mucho el País Vasco, eran escritores los dos, y vinieron para escribir con tranquilidad. Mi padre era americano, había sido periodista en París y en Londres, y quería escribir novelas. Querían que nosotros fuésemos educados como vascos, que estuviésemos en la escuela aquí, y querían también que aprendiese euskara, pero estaba prohibido, en la escuela no se hablaba más que el francés. Los adultos tenían vergüenza de hablar en euskara, mis amigos no hablaban realmente euskara, sus padres sí pero ellos no. Era terrible.
Les expliqué a los estudiantes que creo que es por eso que me he convertido en escritora, porque sé lo que es que prohiban una lengua, prohibir poder hablarla, lo que es convertirse en silencioso, y eso está presente en casi todas mis obras. La cuestión del silencio, la negación del derecho a hablar, de hablar un lengua desde el corazón. Es algo que he debido sentirlo aunque fuese pequeña, lo he sentido mucho después y he lamentado mucho no hablar euskara. Se sentía esta prohibición, el silencio, incluso ese alejamiento entre padres e hijos que no hablan la misma lengua.
¿Podría hacernos una presentación de su obra?
Escribo sobre todo para el teatro, y hace bastante tiempo que lo hago, he escrito muchas obras. El teatro es mi pasión. Escribo mis obras en inglés, y hay algunas que han sido traducidas al francés y al castellano. Algunas de mis obras se representan, hay una que está siendo representada en el Teatro Nacional de Londres, y hay otras que no, es algo aleatorio. Algunas han sido representadas en diferentes países del mundo.
Hago traducciones pero solo de teatro, del francés, italiano y griego antiguo, porque me gusta mucho el teatro griego antiguo. Durante tres meses al año enseño en una universidad. Trato de enseñar cómo se escribe el teatro. También hago muchos guiones para la radio, porque en Inglaterra en la radio se hace mucho teatro. También he trabajado para la televisión, hice algunas películas hace un tiempo.
La prohibición de hablar se repite en su obra, ¿hay otros temas recurrentes?
He escrito muchas obras diferentes. Por ejemplo, “Our contry’s good”, que se está representando ahora es una obra de hace veinte años. Habla de prisioneros que han sido enviados a Australia, y que aprenden a encontrarse a través del teatro.
No puedo hablar de mi obra en general, porque cada obra es diferente, pero me interesa mucho la idea de encontrar su lengua, encontrar su razón para hablar. También he escrito cosas diferentes, como comedias.
Otra obra que va a presentarse dentro de poco habla del futuro, de un mundo en el que todo se vende, incluso las palabras. Se presentará dentro de poco, voy a volver a Londres para los ensayos. En Inglaterra hubo la Carta Magna, en el siglo XIII, un documento por la libertad de las personas. Nos preguntaron si queríamos escribir inspirándonos en eso, y me ha inspirado en el hecho de que todo se vende.
Sus obras se interpretan en diferentes lugares del mundo, se puede decir que hay una universalidad en su obra.
Lo espero, las obras que se han interpretado en Francia, también lo han sido en Rusia, por ejemplo. Hay una que se ha considerado bastante universal, otras menos. Hay algunas que se han interpretado incluso en China. Pero todos los temas de teatro son universales, el amor, la muerte, la libertad, la justicia.
¿Cuál ha sido la obra más representada?
Ha sido, "Our country’s good" (Por el bien de nuestro país). Se ha interpretado mucho y en muchos lugares. En China ha sido sobre todo "Love of the nightingale", (El amor del ruiseñor), que también se ha interpretado en Francia. Hay muchas obras que han sido interpretadas por los estudiantes, “The ash girls” por ejemplo.
¿De qué habla «Our country is good»?
Habla de los prisioneros, es un tema que se puede encontrar en todas partes. Se trata de gente que ha sido enviada a Australia, a campos de concentración, y un pequeño grupo consigue hacer un teatro. Se ha interpretado en Rusia y en todos los países del Este, por razones evidentes. Se interpretó también durante la época de la caída del muro. Y también se está interpretando mucho ahora. Es porque trata sobre la libertad, y de encontrarse a uno mismo, es decir la gente que es despreciada.
Creo que aprendí eso también de mi infancia en el País Vasco, les despreciaban mucho. Se trata de que la gente que ha sido despreciada conprende que se trata de una injusticia, y que no son ellos los que tienen la culpa. Es el país dominante el que trata de convencer a la gente que no son buenos.
¿Cuáles son sus proyectos para el futuro?
Estoy escribiendo una nueva obra que trata sobre que todo se construye, pero todavía no estoy muy segura. Tengo dos obras que van a representarse ahora, una sobre la venta de todo, y otra que es para los niños de 10 años, "Telemac"; he tomado el tema de la “Odisea" y va a representarse en marzo.
«Welles hizo el film en memoria de mi padre»
Orson Welles vino a Euskal Herria e hizo el documental «The Land of the Basques», y su familia participó en el proyecto.
Orson Welles era un gran amigo de mi padre, quiso hacer una serie de películas para la BBC sobre viajes a través del mundo. Quería venir al País Vasco porque mi padre le había hablado, pero vino y mi padre murió de cáncer, muy joven. Entonces fue mi madre la que le ayudó. Se puede decir que se hizo en memoria de mi padre. Mi madre me dijo que estuvieron trabajando sobre el guion, e incluyó a mi hermano. Para él es un periodo de su vida que está en una película, y suele dar conferencias de vez en cuando.
Quería hacer una película sobre el País Vasco, pero como la pelota estaba muy presente, hay dos películas, una que está más centrada sobre la pelota, y la otra que es más general. Welles no terminó totalmente la película, tenía tendencia a no terminar del todo sus proyectos. La película desapareció durante muchos años, y no sabíamos donde estaba, la BBC debió encontrarla y la editó. Mi madre finalmente nunca vio la película. Orson Welles tenía otros proyectos, y siempre tenía problemas de dinero.
Su madre escribió el guion.
Sí, finalmente fue ella la que lo hizo todo, porque mi padre no estaba ya. En una conversación hablan de como sentía que era el País Vasco, un lugar maravilloso para educar a los niños, y la importancia que tenía para ellos y para toda la familia el País Vasco.I.E.

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