Fede de los Ríos
JO PUNTUA

Innovaciones educativas para salir de la crisis

Tras la espantada del ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, hacia París siguiendo la estela de su amada y huida, Monserrat Gomedio, Secretaria de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, pudiera pensarse que la puesta en marcha de la controvertida nueva Ley de Educación, tan al gusto de prelados eclesiásticos y dueños de colegios enseñanza privada al servicio de las élites, pudiera no cristalizar lo suficiente. Máxime contando con el rechazo de la comunidad educativa en su conjunto y el compromiso para la derogación de la ley por parte del resto de fuerzas políticas, en cuanto el PP perdiese el Gobierno. Mientras esto ocurría, anunciaban una insumisión a la misma en las autonomías donde PP no cuenta con mayoría.

Nada que temer, queridos padres, niños y docentes. El nuevo y aristocrático ministro, Íñigo Méndez de Vigo, ha captado tanto lo fundamental como lo accesorio de la nueva ley y, entre otras novedades, nos anuncia la creación de un Título de Tauromaquia en la FP básica: 2.000 horas de formación en «las suertes del toreo», centrándose en «los trastos de torear y la liturgia taurina», «la historia de la lidia» y «la preparación de los sementales para la cubrición» (esto último refiérese al toro propiamente dicho, no al alumnado). Una vez realizada la formación, en la que incluye como un criterio de evaluación «la eficacia y pureza en la suerte de matar», además de «banderilleros», podrían llegar a ser «matadores de novillos, pastores o picadores».

De ser él, y dada la enorme importancia del I+D+i, yo no detendría el innovador proyecto educativo y apostaría por la creación de nuevas titulaciones como la de cantante de copla a tiempo completo, costalero/ hermano de la Pasión de Semana Santa (aquí sería fijo-discontinuo), pudiendo combinarlo con el curso de paellador de chiringuito playero y unos créditos de castañero invernal.

En cuatro años, el pleno empleo.