Iratxe FRESNEDA
Periodista y profesora de comunicación audivisual

Memoria, relatos y fotos

Una voz interior, esa que suele frenarnos, me dice que las relaciones que establezco son una locura, pero la otra le contesta que la locura reside en que una imagen, ese falso documento que creemos sagrado, pueda alterar una biografía, o si me apuras el relato histórico. Mis voces están discutiendo, extravagantes, gracias a Belén Esteban y a Benjamin Netanyahu. A la primera, a la reina de la parrilla española, le ha salido un novio de juventud, y este, previo paso por registradora, ha desmontado su relato vital vinculado a su temprano amor con un torero. Todo nos da vueltas y ella lo niega todo. Que no, que no, que sí, que sí. ¿Las fotos no mienten? Preguntémoselo a Benjamin Netanyahu que en medio de un Apartheid, de esos que no se los salta ni Yelena Gadzhíyevna Isinbáyeva, nos iluminaba diciendo el martes en el Congreso Sionista número 37, que Hitler no quería exterminar a los judíos en ese momento, quería expulsarlos, que fue Haj Amin al-Husseini quien le recomendó «quemarlos». Y en medio de la polémica otra fotografía como prueba, en ella, Hitler y el Haj Amin al-Husseini. Una foto, y un individuo (palestino) parecen convertirse en carburante suficiente para alimentar la maquinaria del relato histórico. Pero no ha colado, el señor Netanyahu no ha podido convencer acerca de la maldad endémica de los palestinos. Ante el abuso que sufre la población palestina las lecciones de historia de Netanyahu no alteran la realidad, esa que supera a los informativos. Lo de Belén Esteban ya lo he olvidado.