El comediante Morales dice que la lucha contra la corrupción será su prioridad

El presidente electo de Guatemala, el comediante y religioso conservador Jimmy Morales, afrontará una compleja situación para cumplir su compromiso de combatir la corrupción, en un país sumido en la pobreza y la inseguridad. Morales arrasó en la segunda vuelta con casi el 70% de los votos frente a su contrincante, la exprimera dama socialdemócrata Sandra Torres.
Su representatividad podría ser cuestionada debido a que la abstención alcanzó más del 50% del padrón electoral, de 7,5 millones. El bajo nivel de participación, sumado a la débil representación legislativa del partido oficialista, deja al futuro gobierno en una posición frágil ante posibles escándalos. En su primera comparecencia pública, el mandatario electo ratificó que su prioridad será el combate frontal contra la corrupción, tras los escándalos que provocaron la renuncia y encarcelamiento del expresidente Otto Pérez. El exmandatario se vio obligado a renunciar en medio de la indignación popular surgida por las denuncias de que encabezó una red que defraudó las aduanas nacionales. La presión por conseguir resultados en sanear el manejo de los recursos públicos hace vislumbrar que ese será uno de los mayores desafíos para el futuro presidente, quien contará con solo 11 diputados del partido derechista FCN-Nación de los 158 escaños del Congreso.
Morales anunció en la noche del domingo que su equipo de transición se encontrará de inmediato con el presidente interino, Alejandro Maldonado, quien asumió el cargo tras la renuncia de Pérez, para preparar el camino de su toma de posesión el 14 de enero.
Un 54% de los 15,8 millones de guatemaltecos vive en condiciones de pobreza, mientras el país registra unos 6.000 muertos al año por la violencia, uno de los índices más altos de Latinoamérica. Al mismo tiempo, la educación no cuenta con financiación y los hospitales públicos sufren por falta de medicamentos.

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