El Glorioso se atasca en su propia irregularidad
Perdonó a un Albacete perdido tras el tempranero gol de Toquero y casi terminó dando por bueno el punto.

ALAVÉS 1
ALBACETE 1
En una especie de sinopsis de esta primera parte de la temporada, el Deportivo Alavés dejó pasar una magnífica oportunidad de encaramarse a los puestos más nobles de una igualadísima Segunda División, presa de su propia irregularidad. Y es que, en los 90 minutos de ayer ante el Albacete, el Glorioso mostró todas sus virtudes y sus carencias, pasando de perdonar la vida al Albacete en la primera a temer por el punto tras la expulsión de Guichón.
Con Beobide en lugar del sancionado Mora y espoleado por la victoria ante el Córdoba, nuevamente líder de la categoría, el Alavés salió con el cuchillo entre los dientes. El propio centrocampista azpeitiarra tuvo protagonismo en la primera acción del partido, en la que el Alavés de adelantó a los 22 segundos, al cabecear Gaizka Toquero un centro desde la derecha.
El propio delantero gasteiztarra fue uno de los que tuvo la opción de ampliar esa renta ante un Albacete errático y sin ninguna capacidad de respuesta. Sin embargo, la efectividad se les gastó rápido a los de Bordalás, que no supieron abrir una brecha mayor ante un rival al que tuvieron contra las cuerdas.
El brutal golpe, cabeza contra cabeza de Toquero con Gonzalo, parecía quedarse en anécdota cuando ambos futbolistas regresaron al césped con aparatosos vendajes, pero ya nada volvió a ser igual.
El ímpetu del bravo delantero alavés bajó y con él la de la presión albiazul, lo que permitió al equipo manchego gozar de mayor posesión de balón, si bien es cierto que le costó horrores crear peligro. Sin embargo, la renta local era mínima y un error defensivo dio al Albacete, al borde del descanso, la posibilidad de que toda esa superioridad alavesista en el juego se quedara en nada, al aprovechar Paredes un rechace de Fernando Pacheco.
Un partido distinto
Rubén Cruz advirtió nada más reanudarse el partido que la metamorfosis manchega en el vestuario había sido total, rozando el 1-2 casi con la misma velocidad con la que el Alavés cobró ventaja al principio.
El partido se equilibró muchísimo, dando paso a una segunda parte mucho más abierta. El Alavés ya no era capaz de mantener el control y el dominio del juego, con lo que sus ocasiones, Toquero volvió a tener la más clara en un mano a mano ante Juan Carlos Sánchez, llegaron sin ninguna continuidad.
Los dos porteros fueron los más destacados de esta segunda parte y Fernando Pacheco también tuvo que emplearse a fondo para que, al menos, el punto no escapara, ni terminando con diez por la absurda expulsión de Guichón al poco de salir. Una irregularidad que sale cara.

Buscan testigos que pudieron ver a «Basajaun» con vida en Bilbo

Krisiaren ondorioz lur jota, «pagozelaia» astindu nahi dute

El giro del PNV da aire al PSE y evita pedir responsabilidades al Estado
17 de marzo, huelga general
