GARA
BERLÍN

Merkel cede a la exigencia de la CSU bávara de crear zonas de tránsito para refugiados

Angela Merkel cedió ayer a las exigencias de sus socios bávaros de aplicar medidas restrictivas a la llegada de refugiados creando zonas de tránsito junto a las fronteras, pese al rechazo a esa fórmula de su tercer aliado de Gobierno, el SPD, y en medio de la alarma por el flujo migratorio hacia Alemania y los ataque a centros de acogida.

La canciller alemana, Angela Merkel, cedió ayer a las exigencias de sus socios conservadores bávaros, la CSU, de crear zonas de tránsito junto a las fronteras donde atender a los refugiados, a pesar del rechazo del Partido Socialdemócrata (SPD), su tercer aliado de Gobierno, que las considera cárceles donde mantener encerrados a los solicitantes de asilo y planteaba instalar centros de registro por todo el país.

Además, ambos partidos acordaron crear una serie de restricciones para el reagrupamiento familiar en algunos grupos de refugiados, que no podrían acceder a ello por un periodo de dos años, medida contra la que también se posicionaron los socialdemócratas.

El acuerdo entre las dos formaciones hermanadas, la CDU que preside Merkel y la CSU, llegó tras dos días de negociaciones a tres y dos bandas y después de que el líder del SPD, Sigmar Gabriel, abandonara la ronda tripartita con Merkel y Horst Seehofer, líder de la CSU.

Seehofer había convertido en caballo de batalla la implantación de zonas de tránsito en la frontera, donde evaluar las peticiones de asilo de los refugiados y, de ser rechazadas, proceder a su expulsión. Dicha propuesta se topaba con el rechazo del SPD y, aunque menos frontalmente, también de la CDU.

Con estas medidas, Seehofer pretende ordenar el flujo de los entre 7.000 y 10.000 refugiados que a diario entran en Baviera a través de Austria.

Mientras se buscaba el consenso, proseguía el goteo de informaciones sobre nuevos ataques contra centros de asilados –600 en lo que va de año–.

Tres refugiados fueron atacados con bates por unos 30 desconocidos en Magdeburgo; un joven resultó herido por un objeto incendiario lanzado contra una vivienda de refugiados en Dresde, y dos sirios quedaron heridos a consecuencia de una paliza en Wismar, poblaciones las tres del este de Alemania. Un albergue de Baja Sajonia fue objeto de un ataque incendiario, que se añade a otros dos registrados en esa parte del país la madrugada del sábado.