Beñat ZALDUA | BARCELONA

Mas propone un Govern de tres vicepresidencias con él al frente

Artur Mas se somete hoy a la segunda votación de investidura. En busca del apoyo de la CUP, ayer propuso un ejecutivo con tres vicepresidencias fuertes a cargo de Junqueras, Romeva y Munté. Eso sí, con él de president.

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Después de recibir los votos en contra de la CUP el martes, el president en funciones, Artur Mas, vuelve a someterse hoy a una nueva votación de investidura, en la que necesita dos votos a favor de la CUP para ser reelegido. Para ello, Mas trató de mover ficha proponiendo un ejecutivo con las responsabilidades más repartidas. Es decir, delegando parte de las competencias atribuidas al president a tres vicepresidentes, pero manteniéndose él como jefe del ejecutivo. Aunque habrá que esperar a la votación de hoy para confirmarlo, nada indicaba a última hora de ayer que el movimiento de Mas sea suficiente para la CUP. Más bien al contrario, lo más probable es que Catalunya siga sin Govern.
También habrá que esperar al pleno de hoy para conocer a fondo la propuesta de Mas. Ayer la vicepresidenta en funciones, Neus Munté, rechazó detallarla, explicando que hoy el president realizará un planteamiento «adicional» al realizado el lunes. Confirmó, eso sí, la reunión que mantuvieron en el Palau de la Generalitat Artur Mas, Josep Rull (CDC), Oriol Junqueras y Marta Rovira (ERC) y los diputados de la CUP Antonio Baños, Anna Gabriel y Benet Salellas.
En cualquier caso, según la información avanzada por numerosos medios de comunicación, Mas planteó a la CUP dividir el Govern en tres grandes áreas de responsabilidad, a las cuales se transferirían parte de las competencias atribuidas a la presidencia. Cada una de esas áreas tendría un vicepresidente. El líder de ERC, Oriol Junqueras, ocuparía la vicepresidencia de asuntos económicos, mientras que el cabeza de lista de JxSí, Raül Romeva, la dedicada a la internacionalización del proceso (lo que vendría a ser la cartera de Exteriores). A su vez, la propia Munté, una de las figuras emergentes de Convergència que la CUP no ve con malos ojos, se ocuparía de la vicepresidencia de asuntos sociales.
El esquema no dista demasiado del liderazgo coral planteado en más de una ocasión por miembros de la CUP, pero contiene un elemento aparentemente insalvable, a día de hoy, para la Esquerra Independentista: aunque con menos atribuciones, Mas seguiría ocupando el cargo de president. El propio Baños lo había dejado bastante claro a primera hora de la mañana, al asegurar que si Junts pel Sí propone al mismo candidato, el día de hoy acabará de nuevo sin president.

La advertencia de Tardà
El más efusivo ayer fue el dirigente de ERC Joan Tardà. Aunque su comparecencia debía limitarse a valorar la decisión del Tribunal Constitucional de suspender la Declaración de desconexión del Parlament, el diputado no se contuvo al preguntársele sobre las negociaciones entre JxSí y la CUP. «Ahora no podemos traicionar al pueblo de Catalunya, sería un fraude», aseguró Tardà, quien pidió estar dispuesto «a todo» para llegar a un pacto. Tardà se dirigió así a la CUP, pero también a JxSí, ya que, preguntado sobre si estar dispuesto a todo significa también estar dispuesto a cambiar de candidato, el republicano contestó que «a todo quiere decir a todo».
La ANC, por su parte, anunció ayer una concentración para el domingo con el objetivo de pedir «unidad» a las formaciones independentistas.

Todo menos sorpresa tras la suspensión de la Declaración

Aunque fue la noticia de la jornada, la decisión del Tribunal Constitucional de suspender la Declaración de inicio del proceso de construcción de la República catalana no despertó en Catalunya las pasiones de ocasiones anteriores. Por dos razones: por un lado, nadie esperaba otra cosa por parte de un TC que el Parlament, en la misma Declaración, considera completamente deslegitimado. En segundo lugar, la urgencia en Catalunya es formar un Govern. De lo contrario, no será el TC quien haya tumbado la Declaración, sino la incapacidad de los partidos catalanes de llegar a un acuerdo.
Así lo recordó la vicepresidenta del Govern en funciones, Neus Munté, que pese a ello aseguró que el Govern tiene toda «la voluntad política de seguir adelante con la resolución». Aunque no empleo la palabra desobediencia, Munté explicó que ahora dan prioridad a obedecer al Parlament de Catalunya antes que al TC y consideró que la Declaración es «plenamente legal porque ha estado aprobada dentro de la soberanía del Parlament catalán». En la misma línea se pronunció el candidato de ERC el 20D, Gabriel Rufián, quien consideró que el TC «está al servicio de un Govern indecente e indigno que utiliza las instituciones en contra del voto de la gente».
No opinan lo mismo varios sindicatos de los Mossos d’Esquadra, que ayer anunciaron que obedecerán la legalidad española por encima del Parlament.