Jornada de enfrentamientos y funerales en Palestina
Después de una de las jornadas más sangrientas desde que comenzó la última oleada de ataques en Palestina, israelíes y palestinos enterraron ayer a cuatro de las cinco víctimas mortales, en otro viernes en el que las protestas contra la ocupación dejaron al menos 87 palestinos heridos. Israel suspendió los permisos de entrada en Hebrón.

Al menos 87 palestinos resultaron heridos por las fuerzas israelíes en las protestas de Cisjordania y Gaza al día siguiente de una de las jornadas más sangrientas desde principios de octubre,. Al menos 22 de los heridos lo fueron por balas, 38 por balas recubiertas de goma y 210 por inhalación de gases. Hebrón fue de nuevo uno de los lugares con mayor tensión, sobre todo en la zona del Ras al-Jura, al norte de la ciudad.
Soldados israelíes utilizaron coches palestinos con pasajeros en su interior como escudos ante las piedras que lanzaban jóvenes y solo después de varias horas fueron autorizados a salir de los vehículos, según la agencia palestina Maan. En La Franja de Gaza, jóvenes palestinos quemaron neumáticos cerca de las áreas fronterizas y los soldados israelíes dispararon contra ellos
La jornada de protestas coincidió con los funerales de las víctimas del día anterior, tres israelíes, un estadounidense judío y un palestino. Unos 2.000 palestinos siguieron los funerales de Raed Mahmud Al Masalma en Hebrón, un auténtico polvorín donde las consecuencias de la ocupación son extremas y la población palestina vive asediada por la presencia de una colonia judía en su interior.
Los funerales de las tres víctimas israelíes, también reunieron, por separado, a cientos de personas el jueves por la noche y ayer, mientras el cuerpo del estadounidense iba a ser repatriado a EEUU.
El primer ministro israelí prometió una «lucha encarnizada» contra los «terroristas». «Haremos pagar sus actos, pagarán sus familias, destruiremos sus casas y revocaremos sus permisos de residencia», afirmó.
Suspensión de permisos
En esta profundización de la política represiva sobre la población palestina, Israel suspendió ayer los permisos de entrada al país de 1.200 palestinos de Hebrón. La decisión afecta a los permisos de entrada y no a los permisos de trabajo (con los que cuentan alrededor de 14.000 residentes de la región de Hebrón), pese a que ese era el tipo de licencia con el que contaba el autor de los apuñalamientos que causaron dos muertos y varios heridos en Tel Aviv, según informó el diario israelí “Haaretz”.
La decisión es temporal, mientras se prolongue la investigación sobre Al-Masalma, de 36 años, que había recibido esta misma semana un permiso para entrar en Israel y había encontrado trabajo en un restaurante.

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