GARA
GASTEIZ
ALAVÉS

Pico, pala y tensión para prolongar la buena racha

Un gol de Pelegrín permite a los albiazules celebrar su tercera victoria consecutiva ante un Mallorca queno se resignó y apretó en busca de la remontada en Mendizorrotza hasta el último minuto del partido.

ALAVÉS 1

MALLORCA 0


Lo que sucedió sobre el césped de Mendizorrotza después de que Piñeiro Crespo decretara el final del partido explicó muy bien lo que había sucedido en los noventaintantos minutos anteriores. Hora y media de pico, pala y mucho sufrimiento ante un Mallorca que no se resignó tras verse por detrás en el marcador a las primeras de cambio y que no dejó de buscar, con muchos argumentos, la remontada hasta el último suspiro. Hubo que trabajar, y mucho, para contener al equipo bermellón y el Alavés, además, se permitió el lujo de hacerlo reservando todavía fuerzas para buscar la sentencia. De ahí la explosión de felicidad que los jugadores, en sintonía con la grada, mostraron sobre el césped a la conclusión del partido.

Lo mejor es que la recompensa va más allá del propio triunfo, que se enlaza a los dos anteriores, coloca al Alavés en su mejor momento de la temporada y le ha permitido dormir en la segunda plaza, con los mismos puntos que el líder. Y ahí seguirá, al menos hasta el próximo sábado, si el Córdoba no gana hoy al Oviedo en otro duelo directo de la zona alta.

Para redondearlo, Mendizorrotza disfrutó de un partido trepidante, en el que los gasteiztarras –con Estrada, Barreiro y Dani Pacheco en el once– disfrutaron de cierta fortuna para adelantarse. Porque Wellenreuther cantó ante el cabezazo de Pelegrín. Aunque la mala suerte también apareció, con los problemas físicos de Mora, sustituido antes del descanso, o la madera repeliendo un remate de Pacheco. Lo cierto es que el gol revolucionó el partido y los albiazules buscaron el segundo con tanta intensidad como el Mallorca intentó celebrar el primero. Sin descanso, en ninguno de los dos bandos, a lo largo de todo el partido. Hubo fútbol, ocasiones, tensión y hasta polémica –un penalti a Sergio Llamas en los últimos minutos que el árbitro saldó con amarilla para el alavesista– para condimentar un partido que acabó quedándose en casa.

Reconoció después José Bordalás que «nos ha costado muchísimo sacarlo adelante porque hemos tenido un gran rival, con necesidad, muy preparado y mentalizado. Es verdad que han tenido más balón que nosotros pero ocasiones, nosotros hemos tenido más –subrayó –. Lo han intentado pero se han encontrado con un equipo muy ordenado. Ha sido una victoria muy costosa, muy trabajada y meritoria sin duda».

Y hasta ahí. Porque los albiazules están «muy contentos» con la racha y la situación pero no quieren lanzar campanas al vuelo. «Esto es muy largo y debemos tener los pies en el suelo. Siempre hay momentos buenos y malos y las derrotas pueden llegar en cualquier momento. Así que vamos a intentar aprovechar esta dinámica y llegar lo antes posible a los puntos de la salvación y a partir de ahí ya se podrá soñar».