GARA
BELFAST

La Justicia norirlandesa afirma que la ley del aborto viola los derechos humanos

El Tribunal Superior de Belfast dictaminó ayer que ciertas restricciones recogidas en la ley del aborto vigente en el norte de Irlanda violan los derechos humanos de las embarazadas. Dio así la razón a la Comisión de Derechos Humanos de Irlanda del Norte (NIHRC), que había denunciado al Ministerio de Justicia norirlandés por la dureza de la legislación. La NIHRC quiere que la ley permita la interrupción del embarazo cuando es consecuencia de una violación o incesto y cuando el feto presenta problemas y no tiene posibilidades de sobrevivir tras el parto.

«El resultado es histórico y será bienvenido por muchas de las mujeres y chicas vulnerables que han hecho frente a esta situación», declaró el comisario de la NIHRC, Les Allamby.

En el norte de Irlanda el aborto está regido por dos leyes que fijan que la interrupción del embarazo es delito, excepto si la vida de la madre corre peligro o hay riesgo de que la mujer sufra problemas físicos o mentales si sigue con la gestación.

En su fallo, el presidente del Tribunal, Mark Horner, aseguró que las «disposiciones legales impugnadas violan» los derechos de la mujeres «embarazadas con anomalías fetales mortales» o «como resultado de un delito sexual».

Reconoció que es una cuestión delicada en el norte de Irlanda y que, por ahora, no hay «voluntad política» para cambiar la situación. Por eso, recomendó celebrar un referéndum.

«En caso de un feto con anormalidades mortales, no hay vida que proteger. Cuando el feto deja el vientre, no puede sobrevivir. Está condenado. No existe una vida a la que hay que proteger», dijo. Respecto a los embarazos por agresiones sexuales, afirmó que la legislación vigente «carga un peso desproporcionado» sobre las víctimas.

En los últimos meses, el Ministerio de Justicia norirlandés se ha mostrado partidario de cambiar la legislación –que contempla incluso la cadena perpetua como castigo– para admitir el aborto en los casos en que el recién nacido no sobrevivirá por sí mismo tras el parto. Para la NIHRC, los cambios propuestos no son suficientes.