Arnaitz GORRITI
BALONCESTO

Feliz adiós a 2015 en Miribilla

Los hombres de negro dominaron el partido hasta lareacción final del Joventut, solventada por la sangrefría de Mumbrú y Suárez. Buen día de cara a la Copa.

DOMINION B. BASKET 85

FIATC JOVENTUT 77


No fue mala la despedida deportiva de Dominion Bilbao Basket al año 2015 –ahora le queda la económica, prevista para mañana–, a pesar del mal día de Hannah. El dominio del rebote y la sangre fría de Suárez, Bertams y Mumbrú ante la reacción del Joventut certificaban su triunfo.

Y tampoco fue un mal mediodía de cara a la pelea copera, por mucho que Sito Alonso quisiera quitarle cualquier trascendencia al respecto. Más allá de que los hombres de negro superaran a un rival directo, Estudiantes dio cuenta de Baloncesto Sevilla, y así los bilbainos pudieron escalar un par de posiciones de una tacada. Claro está, si no hubiese hecho Bilbao Basket sus deberes, cualquier otro resultado ajeno tampoco le hubiera valido para nada.

Le fue costando al partido soltarse, por mucho que ambos clubes mostraran una ansia triplista rayana el paroxismo. Lo peor fue la ausencia de acierto, lo que convirtió el primer cuarto en un duelo de errores, en el que al menos Bertans y Alex Mumbrú, pese a la extraña antideportiva que vio, sí estuvieron a un buen nivel.

La entrada de Hervelle y el propio Begic, que acabó por jugar después de realizar una prueba de última hora, afianzó el rebote para los hombres de negro, algo que les permitió segundas opciones y faltas tácticas que terminaron por aprovechar desde la línea de tiros libres. Incluso cuando el Joventut se adelantaba 20-21, después de un parcial de 0-7, Bertans y Raül López establecían el orden.

Del desmadre a la escapada

Le faltaba ritmo a la contienda y le sobraban extrañas decisiones arbitrales, lo que encendía a un público apagado y ojiplático. Con todo, Bogris puso un par de detalles de esa solidez que va adquiriendo, y de su mano, con la ayuda de un triple de Suárez, del «desmadre a la verdinegra» se pasó a un parcial de 7-0, para obligar a Salva Maldonado a pedir tiempo muerto con un marcador de 32-24.

Teniendo en cuenta que el Joventut se siente muy a gusto en Bilbo, tenerlo a rebufo siempre es una mala idea, y las sendas terceras personales de Hannah y Bogris sembraban cierta desazón, a pesar de que la renta bilbaina se estabilizaba en la decena, con los tres puntos y un tapón de Begic y la réplica de Bertans a Abalde. La máxima llegaría sobre el descanso, con el segundo triple de Suárez: 44-31.

Los ex de la Penya sentencian

Amagaba la Penya con volver a meterse en el partido con un parcial de 0-5, pero al principio se topó con que el «lesionado» Begic suplía muy bien a Bogris y que Bertans encontró la línea directa más rápida de cara al aro. Y el cuarto triple de Suárez.

La Penya replicaría con un parcial de 0-7, llegándose 65-56 al inicio del último cuarto. Además, el ataque bilbaino no andaba nada fino, fruto del negado día de Hannah. Abalde tiraba del carro verdinegro y las alarmas se encendían cuando Sabat establecía el 68-62.

Abalde lograba el 68-64, replicado por Bertans más un triple de Vidal: 70-67. Ni el quinto triple de Suárez, respondido por Abalde, frenaba a la Penya, y tuvo que ser otro ex de la Penya como Raül López quien atemperara el ánimo. Sabat se unía a la fiesta, así como Mumbrú, 80-73. Un mal pase de Sabat y un nuevo triple de Mumbrú, autor de ocho puntos seguidos en los minutos finales, certificaban un festivo adiós al año 2015.

«Queríamos estar otra vez a gusto en Miribilla»

Satisfecho, y comprensivo por las «limitaciones físicas» de sus muchachos, Sito Alonso se mostraba agradecido y contento por el esfuerzo de sus jugadores para «volver a encontrarnos a gusto en Miribilla».

«Agradecer a Begic porque ha asumido el riego de jugar pese a tener una microrrotura. Eso ha servido al equipo, a nivel de motivación. Por otro lado, han sido muy buenos los dos primeros cuartos, pero no hemos podido romper el partido. Hemos defendido mucho mejor, y hay que estar contentos y disfrutar de la victoria; volver a estar a gusto en Miribilla», declaró.

No aceptó, en cambio, los paralelismos al partido de Estudiantes. «Los partidos se ganan al trabajo previo al último cuarto. Hemos hecho un trabajo mejor. Tenemos problemas físicos y eso no nos permite dar un punto de agresividad», acabó. A. G.