Pekín retira el «interruptor» y deja que el mercado bursátil fluctúe a su ritmo
Cuando las bolsas europeas y americanas ya se habían dejado arrastrar hacia un relativo pánico tras el segundo «cortocircuito» de las bolsas chinas en esta semana, las autoridades de Pekín anunciaban su decisión de suspender el mecanismo que obligaba a suspender la negociación del mercado cuando se producían caídas bruscas.
El gran desfase horario entre los parqués de Asia oriental y los de Europa occidental provoca que, prácticamente, el cierre de los primeros se lleve a cabo antes de la apertura de los segundos, por lo que es normal que se produzcan reacciones en cadena desde el Pacífico hasta el Atlántico durante una misma jornada bursátil. Lo curioso es que ayer los mercados chinos tuvieron que cerrar apenas media hora después de haber abierto sus puertas.
Por segunda vez en esta semana, se aplicó el mecanismo, coloquialmente denominado «interruptor», que «cortocircuita» las negociaciones cuando el CIS 300, que agrupa 300 valores que cotizan en las bolsas de Shanghai y Shenzhen, fluctúa más allá de un 7%. Antes, cuando el índice de referencia baja o sube un 5% se produce una parada automática de 15 minutos.
Este mecanismo se ideó para frenar las fuertes caídas que registraron las bolsas chinas el pasado verano pero, paradójicamente, al ser activado este lunes después de entrar en vigor coincidiendo con el nuevo año, ha favorecido los movimientos especulativos y ha extendido el pánico, relativo, por todas las plazas internacionales. Por ello, las bolsas europeas abrieron ayer con fuertes pérdidas empujadas por la inquietud creada por las bolsas chinas.
Fue a media tarde, horario de Euskal Herria, cuando las autoridades de Pekín comunicaron su nueva decisión a través de un comunicado: «actualmente los efectos negativos del mecanismo son mayores que los efectos positivos. Por tanto, la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China decide suspender el mecanismo interruptor, para mantener la estabilidad del mercado».
Un viernes especial
La última jornada bursátil de la semana será clave para valorar si las medidas adoptadas por el órgano regulador resultan eficaces y para ver si, al dejar al mercado que fluctúe más allá del 7%, se produce una mayor volatilidad en los parqués chinos o, por el contrario, la calma vuelve a marcar las negociaciones.
Además, como ya estaba previsto, hoy se levantará otra de las medidas instauradas para intentar estabilizar los mercados y que consistió en impedir temporalmente que los grandes accionistas –quienes poseen más de un 5% de una empresa– vendieran sus títulos. A partir de ahora podrán vender un máximo del 1% del total de acciones de una compañía en un plazo de tres meses.

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