Un campo maldito
Los rojiblancos se fueron frustrados no solo por una derrota para nada merecida, sino porque Raúl García sefue lesionado y puede que de gravedad, y Aduriz tampoco jugará en el Camp Nou al ver la quinta amarilla.

SEVILLA 2
ATHLETIC 0
Ernesto Valverde hablaba en la previa del partido de que ante un rival directo como el Sevilla había en liza más que tres puntos. Al final, el Athletic perdió... y más que tres puntos. Porque de manera injusta por lo visto ayer se fue de vacío de un Sánchez Pizjuán muy hostil en la grada y el césped, donde perdonó y acabó pagándolo, porque Raúl García se fue lesionado y habrá que ver el verdadero alcance definitivo de una lesión que tiene mala pinta, y porque Aduriz recibió la quinta amarilla por protestar y como el navarro tampoco estará en el Camp Nou el próximo domingo. Nada les salió a los rojiblancos, no tuvieron suerte cara a portería en los primeros minutos del choque y un inexistente penalti que el colegiado se sacó de la manga en la segunda mitad terminó por decantar un encuentro en el que el Athletic echó el resto, pero el Sevilla, muy cómodo, se defendió con orden y supo manejar el resultado, que por algo solo ha perdido un partido en su feudo.
Acaba la primera vuelta y los leones pierden la plaza europea que habían asaltado la pasada jornada, y con la perspectiva nada halagüeña de la visita a un Barcelona de dulce. A su favor, que como en el Calderón, ofrecieron una imagen valiente, con empaque, incluso fueron mejores a los puntos, pero esto es el Sánchez Pizjuán. Ni más ni menos. Por algo los bilbainos solo han ganado allí una vez en dos décadas. Un campo incómodo, indigesto, donde o les matas o te matan. Y el Athletic no hizo lo primero y acabó sucumbiendo a lo segundo. Maldito. Los primeros minutos fueron un máster rojiblanco de cómo saltar a un terreno de juego y lejos del abrigo de tu público. Sonaban aún a lo lejos los sones de El Arrebato cuando el Athletic malgastó hasta tres clarísimas ocasiones. La primera de Raúl García que desde el área pequeña mandó fuera, otra seguida de San José de cabeza que Sergio Rico sacó bajo palos tras una mala salida previa, y el trallazo al larguero desde la frontal de un Lekue que su polivalencia le valió para salir de titular en banda izquierda por delante de Balenziaga. Todos en apenas seis minutos.
La zaga andaluza, que hacía aguas, aprovechó la falta de pericia del rival para meterse en el choque y atemperar al Athletic a base de ‘recaditos’. Ahora a Beñat, luego a Raúl García, a Balenziaga... El navarro tuvo su primer pique con Tremoulinas... Faltita tras faltita. El Sevilla no conseguía enlazar con sus puntas, Banega no estaba suelto, pero tampoco en el lado bilbaino Beñat hacía migas con la pelota, con un equipo bilbaino que maniataba a los locales con su presión muy alta y creaba peligro con las internadas por la cal tanto de un excepcional De Marcos como de un atrevido Lekue.
Fue entonces cuando con el partido asentado y el Athletic un punto por encima del Sevilla, llegó el inesperado chispazo del revoltoso Gameiro. Falla la presión sobre la salida de balón sevillista, prolongación por dentro, el francés viene a recibir y dibuja una vertiginosa pared con Vitolo, toco y me voy, encara como una centella puerta y salva la salida de Iraizoz sin que Laporte llegue a tiempo al corte.
Las penas parecía que no iban a venir solas, y apenas dos minutos después, jugada desgraciada en la que Vitolo cae sobre la rodilla izquierda de Raúl García, que poco después termina sobre el verde y pidiendo el cambio. Habrá que esperar a los exámenes de mañana para saber el alcance de una lesión que notó el equipo, porque a Eraso le costó meterse en el choque y el navarro aporta características que con el marcador en contra se echaron en falta.
El Athletic quedó momentáneamente ‘tocado’, Laporte le sacó un peligroso balón a Banega, pero a pesar del arreón con el que los de Emery acabaron este primer acto, los leones dispusieron de un par de buenas ocasiones que Williams y, sobre todo, Aduriz, remataron al lateral de la red. El gol se les resistía.
«Hay un agujero en el suelo»
En el arranque de la segunda mitad una jugada iba a determinar la deriva de un partido que parecía estancado hasta ese momento. Era el minuto 57. Krychowiak le gana la partida a Laporte y cuando encara escorado a Iraizoz, entre Gurpegi delante y el francés detrás, cae al suelo. El árbitro, con la connivencia de su ayudante, decreta pena máxima, que Gameiro se encarga de transformar. «¿El penalti? Hay un agujero en el suelo», respondía luego el capitán Gurpegi a pie de césped, después de que el polaco tropezara con un ‘topo’. Ya saben, el ‘villarato’.
Un ejercicio de impotencia el de los rojiblancos que se iba a hacer extensible al resto del partido. Valverde dio entrada a Muniain, el Athletic logró sobreponerse y como campaba una gran pancarta en el fondo sobre el que atacaba, ‘‘Dicen que nunca se rinde’’, los leones apretaron, el partido se rompió, posible penalti por empujón sobre Aduriz, un par de ¡uys! en las botas de Williams.... Un Sevilla cómodo con el viento a favor, ¿y Llorente qué? Diez minutos salió... Y frustración final por la derrota. Decía Ernesto Valverde que no era un campo maldito. ¿Seguro?
«Fastidiados por el resultado, no por el gran partido hecho»
Frustrados. «Estamos fastiados por el resultado, adverso contra un rival que nos sobrepasa en la tabla, pero por lo demás hemos hecho un gran partido, tengo esa sensación, propio de nuestro equipo, hemos intentado jugar, pero ellos también tienen jugadores desequilibrantes. Ellos se nos han adelantado, en el segundo hemos insistido a pesar de arriesgar y la jugada del penalti ha sido ya una distancia importante. Hemos tenido un poco de bajón por ese penalti injusto... pero estamos contentos, salvo que el fútbol tiene esa parte de acierto y no la hemos tenido», reflexionó Ernesto Valverde. Negó que la lesión de Raúl García incidiera en el juego del equipo, aunque sí en la aportación ofensiva. «Hemos seguido jugando igual. Hemos acusado el hecho de que no esté porque nos da unas características. Javi se ha ido amoldando. No creo que después de la lesión no hayamos seguido haciendo nuestro juego». Sobre el penalti, lo tiene claro: «Los jugadores dicen que le ha dado al suelo. Pensamos que no ha sido». Y respecto al balance de esta primera vuelta, resaltó que ante equipos como Atlético y Sevilla «hemos competido, es como jugamos. Tendremos que mejorar cosas, desajustes, pero la idea del equipo es esa. El equipo está en buena línea, venimos remontando posiciones, estamos bien colocados y somos ambiciosos. Tenemos una buena sensación dentro».J.V.
Protagonistas
Laporte. Tuvo claros y oscuros. Estuvo acertado en ocasiones, en la pelea cuerpo a cuerpo, pero sufrió también ante la movilidad de la pareja Gameiro y Vitolo, y en el penalti le robaron la cartera.
Gurpegi. Volvía a la titularidad para dar descanso a Etxeita, y como Laporte, padeció los desmarques de Gameiro, le ganó la partida Vitolo en el primer gol, luego se entonó y tuvo cortes providenciales.
De Marcos. Sin duda el mejor ayer. Después de la exhibición ofrecida ante el Villarreal, ayer le costó entrar, pero en cuanto le cogió el pulso al partido, corrió la banda, centró, y aunque también padeció las caídas a banda de los puntas sevillistas, estuvo muy rápido en cortes provindenciales.
Beñat. Seguramente fue de menos a más, pero fue un partido poco lucido para el de Igorre, difícil partido para controlar y manejar la pelota ante tanta presión.
Lekue. Aportó desparpajo, atrevimiento, peligro, trabajo en el extremo izquierdo, pero se fue apagando en la segunda mitad.
Williams. Fue otro de los destacados, aunque le costó mucho entrar en juego. Pero tuvo movilidad arriba, centros con peligro y alguna ocasión.
Aduriz. Tuvo alguna oportunidad, pero no lució.
Raúl podría tener tocado el ligamento interno
Raúl García dejó el Pizjuán en muletas. Según el primer parte médico sufre un esguince en su rodilla izquierda, pero Ernesto Valverde ya dejó entrever en sala de prensa que podría tener tocado el ligamento interno. Saldremos de dudas mañana en Lezama, pero todo apunta a que el navarro se perderá unos cuantos partidos siempre que no revista una mayor gravedad como le sucedió a Muniain en abril en este mismo estadio.
Aymeric Laporte: «Yo creo que no le he tocado»
Aymeric Laporte fue uno de los hombres del partido. «Hemos hecho un partido correcto, hemos estado bien, pero hay que ganar el próximo. Ha sido un partido difícil, duro de inicio, queríamos remontar pero el Sevilla es un equipo muy fuerte», dijo. Sobre el penalti, «todo va muy rápido, luego hemos visto que golpea en el suelo y pita, no sabemos bien qué ha pasado, no queda sino mirara adelante. Yo creo que no le he tocado», señaló.

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