Alberto PRADILLA
MADRID

PSOE, PP y C´s sellan su primer acuerdo para que Patxi López lidere el Congreso

El exlehendakari Patxi López será el presidente del Congreso español tras un acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos. Pedro Sánchez trató de limitar el pacto a Albert Rivera para no potenciar la imagen de «gran coalición», pero necesitará, al menos, de la abstención del partido liderado por Mariano Rajoy. Culpa a Podemos de no querer consenso por insistir en su demanda de cuatro grupos. De fondo: la pugna con Iglesias por la elección del jefe de Gobierno.

El exlehendakari Patxi López será nombrado hoy presidente del Congreso español con los votos de PSOE y Ciudadanos y la abstención del PP. Después de semanas de especulaciones, los tres partidos sellaron un acuerdo que garantiza a Ferraz el liderazgo de la Cámara, dota a Génova de tres representantes (dos de ellos vicepresidentes) y equipara a Podemos y Ciudadanos con dos puestos cada uno. Pedro Sánchez, líder del PSOE, puso énfasis en señalar que el pacto es únicamente con Albert Rivera, tratando de eludir la imagen de «gran coalición» que proyecta la maniobra. El PP, sin embargo, retira su candidato y deberá, al menos, abstenerse cuando se vote la candidatura de López. Así que algo ha tenido que decir.

El gran malabarismo dialéctico de Sánchez es decir que busca un pacto alternativo al PP pero, en la primera ocasión que ha tenido, va a beneficiarse del apoyo de Génova para colocar a López. Argumenta que la petición de Podemos de tener cuatro grupos era inasumible. Fuentes de la formación de Pablo Iglesias reconocían que el acuerdo pone extremadamente difícil que pueda alcanzarse un pacto de Gobierno al margen del PP, aunque seguirán negociando.

Los movimientos de Ferraz evidencian que siguen atrincherados en la estrategia de buscar culpar a Podemos más que en lograr un acuerdo. Hoy presentarán 15 propuestas de carácter social con las que pretenden confrontar con la denominada «Ley 25» de emergencia social que registrará Iglesias. De este modo, la ecuación parece previsible: cuando Rajoy no obtenga la mayoría para seguir al frente de Moncloa comenzará la presión sobre Podemos, a quien acusará de «intransigencia» por defender el referéndum.

Quien aparece reforzado en esta jugada es Ciudadanos. Su líder, Albert Rivera, se ubicó a sí mismo como pivote entre un PP y un PSOE que, según argumentó, no querían negociar juntos. Aunque el acuerdo en la Mesa no implica nada para la investidura, los tres actores han jugado su papel y no están incómodos.

Rivera celebra haber excluido al PNV, a quien no nombra

Uno de los tantos que se apuntó Albert Rivera, líder de Ciudadanos y a quien PP y PSOE permitieron presentarse como artífice del acuerdo, es la exclusión de un partido «nacionalista» de la mesa del Congreso. No lo dijo abiertamente, pero podría referirse al PNV, del que se había especulado que podría entrar en el órgano de la Cámara Baja. Fuentes del grupo que lidera Aitor Esteban, antes de que se conociese el pacto que les dejaba fuera, no confirmaban nada e indicaban que lo único que habían dejado claro era que no vetarían a Patxi López como presidente.

En los últimos días se había especulado con la posibilidad de que un partido «nacionalista» accediese a la mesa. Teniendo en cuenta que ERC y DIL están siguiendo una estrategia independentista no parecían los candidatos adecuados. Sí que lo eran los jeltzales, que además de ser socios preferentes del PSOE están necesitados de presentarse como un actor con capacidad de incidencia después de cuatro años de rodillo de Mariano Rajoy en los que el presidente español ha obviado tanto a Lakua como a Sabin Etxea. No pudo ser, aunque el PNV sigue jugando la baza de su capacidad de interlocución.A.P.