M.I.
EN EL SÓTANO

Lo que la sociedad austriaca esconde

En su trilogía “Paraíso” Ulrich Seidl ya se encargaba de mostrar todo aquello que la sociedad bienpensante trata de ocultar, empezando por esa grasa corporal que nadie quería ya exhibir en público. Claro que se trataba de ficción, y el impacto causado se podía considerar parte de una calculada provocación al buen gusto. Pero “En el sótano” es un documental, así que la inmundicia que muestra es real.

El proyecto nació de una ardua e infructuosa labor de investigación, yendo de puerta en puerta para intentar que los austriacos y austriacas les abriesen sus casas y les mostrarsen sus sótanos. Al no obtener resultados muy esclarecedores, tuvieron que ir ya sobre seguro, interesándose por actividades concretas como el armamentismo o las prácticas sadomasoquistas. Por lo que la película resultante tiene ya una orientación, y pretende descubrir el lado oscuro centreoeuropeo, en aspectos como la violencia, el pasado nazi o la sexualidad reprimida. En consecuencia, el sótano pasa a ser un espacio simbólico que refleja todo aquello que se desarrolla en la parte menos visible y soterrada de las viviendas, a las que ni los vecinos pueden acceder.