gara, donostia

Invierno Árabe

 

Marruecos

ISLAMIZAR LA SOCIEDAD PARA SORTEAR A LA OPOSICIÓN

La Primavera marroquí surgió con fuerza con la alianza del movimiento progresista del 20 de Febrero y la oposición islamista sufí de Justicia y Espiritualidad. El cálculo cortoplacista de unos y otros llevó al traste con la revuelta y permitió al corrupto régimen del rey Mohamed VI volver a controlar la situación y pilotar una falsa transición ordenada, en la que ha decidió ceder el gobierno, que no el poder, a los islamistas domesticados del Partido de la Justicia y el Desarrollo, mientras accede a una islamización controlada del país, al estilo de lo que hizo Argelia. Una apuesta arriesgada a largo plazo.

 

EEUU

OBAMA PASÓ DEL ENTUSIASMO A LA RESIGNACIÓN Y EL PAVOR ANTE LA GRAVE CRISIS QUE ASOLA A LA REGIÓN

En su primer año en la Casa Blanca, Obama pronunció en 2009 un discurso en la Universidad cairota de Al Ahzar en el que lanzó un guiño al mundo musulmán tras decenios de intervenciones militares y políticas estadounidenses en Oriente Medio. Tras el triunfo del islam político en Túnez y en Egipto, EEUU vio una oportunidad para consolidar su posición apoyando la transición de los regímenes árabes a una suerte de «democraciamusulmana». La reacción termidoriana contra estos cambios y la deriva de la situación en Siria, con el riesgo de una grave crisis con Rusia, junto al miedo a verse enfangado otra vez, forzó a Obama a dar por buena la «realpolitik».

 

Rusia

PUTIN RECOGE LOS RESTOS DEL DESASTRE ÁRABE

La Rusia de Putin miró siempre con gran recelo las revueltas árabes. Su experiencia con las «revoluciones de colores» en su «espacio vital» (Georgia, Ucrania...), la grosera implicación de la OTAN en Libia y el hecho de que el islam político saliera reforzado en un primer momento confirmó los peores temores de Rusia, que tiene más de 20 millones de musulmanes dentro de sus fronteras y libró su última guerra en el irredento e islámico Cáucaso Norte. De ahí el apoyo de Putin no solo a Siria, a la que ha decidido apoyar militarmente con una campaña de bombardeos, sino al Egipto golpista. En pleno caos, Moscú busca incrementar su presencia en la región.

 

Siria

DE LA REVUELTA A LA GUERRA SIN VIAJE DE VUELTA

Las protestas contra la detención y tortura de unos adolescentes que pintaron en marzo de 2011 lemas contra el régimen han derivado, por las injerencias internacionales y por el impulso interno de casi todos los bandos, en una guerra sectaria y cuyo grado de crueldad ya se atisba pero quedará al descubierto en cuanto acabe (si lo hace). A estas alturas, el de acabar con la guerra como sea es el único objetivo no solo viable sino incluso deseable.

 

 

Irak

DE LA REPRESIÓN SECTARIA AL ABRAZO AL ESTADO ISLÁMICO

Decenas de miles de personas salieron a la calle en el Irak suní para exigir el final del sectarismo proiraní del Gobierno postocupación de Bagdad. Sus protestas fueron disueltas a sangre y fuego, cinco años después, buena parte del Irak suní sigue en manos de un Estado Islámico al que buena parte de la población local abrió sus puertas. Lección que seguimos sin interiorizar.

 

Bahrein

UNA REVUELTA CHIÍ QUE ROMPIÓ TODOS LOS ESQUEMAS SOBRE LA PRIMAVERA ÁRABE

Bahrein fue en 2011 punta de lanza de las revueltas árabes. La mayoría chií y grupos opositores no sectarios se unieron contra la satrapía suní que controla con mano de hierro el reino. Esta última tuvo la inestimable ayuda de Arabia Saudí, que mandó a sus tanques para dinamitar la Plaza de la Perla, símbolo de la revolución bahreiní. Desde entonces, la oposición sufre persecución y juicios sumarios diarios en una deriva represiva silenciada por todos, desde Oriente a Occidente.

 

Unión Europea

NOSTALGIA CRECIENTE POR EL VIEJO ORDEN

Las revueltas árabes pillaron desprevenida a una Europa que tenía a los viejos regímenes tunecino y egipcio de aliados. Tras el shock inicial, potencias como Francia aprovecharon la situación ajustando viejas cuentas con la Libia de Gadafi y la Siria de Al Assad. Cinco años después, la irrupción del ISIS con atentados en el corazón del continente y la avalancha de refugiados que se ha sumado al éxodo masivo de sirios ha dejado noqueada a Europa, que suspira por una vuelta al orden sin reparar en cuestiones como la legitimidad del poder y la defensa de los derechos humanos en los desgraciados pueblos árabes.